FIRST DAY
Cuando abrí los ojos,
la mañana del primer día de clases,
la pieza estaba oscura todavía,
con las persianas y las cortinas cerradas,
aunque entraba luz desde el pasillo
por la puerta entreabierta, iluminando la silla
donde me esperaba el flamante uniforme
con una vistosa insignia y su enigmático dragón.
No es literatura, de verdad me acuerdo de eso.
Después hablaremos un poco más del uniforme;
Ahora no se puede porque tenemos que partir al colegio.
Esa mañana del 11 de marzo de 1959,
- dato proporcionado por Fernando Léniz
que lo recuerda porque estaba de cumpleaños ese día-
partimos todos, para graficarlo de algún modo
-de etiqueta- con nuestras mejor pinta
-con el uniforme más encachado
de todos los colegios de Chile-
a reunirnos por primera vez.
Lo siguiente que recuerdo,
son las cuatro filas
con sus respectivas misses:
Marion James (A), Carmen Debesa (B),
Sonia Cheviakoff (C) y Lucía Fernández (D)
frente a esta casa como de cuento,
gloriosamente iluminada esa memorable mañana.
Comenzamos a entrar por orden alfabético,
A, B,... cuando Nicolás Cruz -de la B-
el hoy connotado historiador y académico
de la Pontificia Universidad Católica,
se chantó y comenzaron unos, al principio,
suaves empujoncitos de la miss,
para que avanzara con la fila de su curso
hasta que, ya en la terraza se negó
rotundamente a entrar a la hermosa casona.
Cuando intervino
el colorín sacerdote de sotana negra,
la pataleta del Nico estaba desatada,
y se aferraba del marco de la puerta
dando arañazos al pobre Father Wilcox,
hasta que desapareció en la oscuridad
del interior de ese incipiente templo del saber.
El resto mirábamos asombrados como la casa
parecía cambiar su primitivo encanto
por el de una posible mansión embrujada.
Hay que considerar, en descargo del Nico,
que en esa época una proporción significativa
del contingente no había pisado jamás
un establecimiento educacional
y el Kindergarten de la época,
precursor de los actuales jardines infantiles
se encontraba en estado germinal.
Yo tuve unas clases en el comedor de mi casa
con una encantadora señora muy canosa,
conocida como la señorita Ika.
Recuerdo un ábaco, un modelo de reloj de madera
con sus punteros y números de vivos colores
y supongo que aprendí nociones básicas:
las letras y algo de aritmética.
Ya en la sala -yo estaba en la C-
la que quedaba al centro,
bajando uno o dos peldaños,
con sus ventanas dando a la cancha de tenis.
nos sentamos y antes de comenzar
las presentaciones y las actividades
formales propias del primera clase,
empezamos a explorar el lugar
y la primera sorpresa se produjo
al abrir la tapa del banco
y encontrarnos con los textos,
cuadernos y el resto de los útiles,
todo nuevo e impecable.
My First Dictionary:
Airplane, Alligator, Ant, Apple...
y los coloridos dibujos respectivos.
Había entre otras cosas
una libreta de assignment
donde se enviaban comunicaciones
y un Report Card.
Conservé por muchos años un par de ellas,
hasta que en 1990, para la celebración
'Twenty Years After', el Father Dorsey
que estaba a cargo del archivo en aquella
época y no contaba con ningún ejemplar
de esta libreta, "la miró con ojos largos"
y consideré un honor
regalarle una de las mías.
Después se me extravió la otra,
pero alcancé a anotar, un poco antes,
los datos básicos que contenía
(y que quedaron estampados también
en nuestro Georgian).
Saint George's College Preparatory School
Av. Pedro de Valdivia 1423, Santiago
Weekly Report: Conduct-Application-Order
Half-Days Absent Times Late
Signature of Parent (or Guardian)
Observations
Scholastic Reports
Religion
English: Reading
Translation
Dictation
Composition
Grammar
Poetry
Conversation
Spelling
Spanish: Dictation
Grammar
Arithmetic
Metric System (Que nos tocó después en sexto
con la inolvidable "Chancha" Henríquez)
History
Geography
Science
Writing
Drawing
Singing
Drill
Sports
Honor Roll
La Miss Sonia Cheviakoff
fue muy gentil con todos nosotros
disipando los temores despertados
por el incidente Cruz-Wilcox...
Debe haber sido muy muy joven,
en aquella época,
porque la he visto (y saludado)
varias veces durante la última década
en la misa de los benedictinos
y se conserva bastante bien.
Recuerdo también que se forraba
todo con género -en mi caso escosés-
a los que mi madre estampaba,
utilizando una lapicera Parker,
su hermosa letra
en unos adhesivos de papel blanco
con bordes azules.
El resto del género se utilizaba
para la bolsa de gimnasia
y otra más pequeña
para los lápices de colores
que la miss guardaba en un closet.
PATIO SEGUNDA PREPARATORIA (CANCHA DE TENIS)
Pedro Darraidou se acordaba, con alguien más,
que en un rincón del patio de las segundas,
o si prefieren, la cancha de tenis
donde se realizaba la repartición de premios,
había un lugar con arena con algo
que operaba como barra de equilibrio
donde se hacían competencias
entre equipos que hacían fila a cada lado,
en que había que derribar al otro
y al que botaban,tenía éste que dirigirse
a la cola de su grupo, mientras el triunfador
tenía que enfrentar al contrincante siguiente
que venía decidido a desequilibrarlo,
especialemente si lo veía en situación inestable
producto del enfrentamiento anterior.
Jorge Bande escribó acerca de ese orificio
claustrofóbico que había en la escala
que enfrentaba dicha cancha de tenis,
escala que remataba en una terraza techada
rodeada de una especia de malla de gallinero
para que los pequeños georgians
no se vinieran abajo en sus juegos y peleas.
Carlos Cabezón se refirió a la sala de clases
que ocupamos en segunda preparatoria
los que estuvimos en la C, únicos de ese año
que no subíamos a clases al segundo piso.
Entiendo que la Miss Ethel Nelson
nos tocó en segunda, año en que se incorporó
Fernando Figueroa a nuestro curso.
(Carlos Cabezón describió la llegada
del flaco a nuestro curso. Yo también
escribí algo de ese día en su biografía del Georgian).
En una foto que aparece en un libro publicado
con la obra de los arquitectos Josué Smith (padre e hijo),
aparece una foto de la fachada norte de esa casa
y no aparece ese especie de invernadero que era nuestra sala.
Originalmente, era una luminosa terraza.
Obviamente, tampoco estaba el garage de las "school buses".
[¿Se acuerdan de los choferes Ismael, Juanito,
Arturo y el flaco Navarro? Eran muy diestros para maniobrar
en la estrecha calle sin salida, Los Estanques, y se lo pasaban
operando esa característica manilla para abrir y cerrar las puertas
de las famosas micros todas ellas con el escudo del colegio.
Había una de color té con leche que manejaba Ismael,
y durante un año o dos me pasó a buscar. Llevaban a una Miss
consigo -en la micro del recorrido que me tocó, era Dorothy Barr-
para controlar posibles desbandes que pudieran desbordar
al chofer ocupado de las actividades propias de su oficio.
Jorge Bande habló también de las cuatro banderas
que se colocaban en las reparticiones de premios.
Me acordaba de tres de ellas (Chile, USA, Vaticano),
sabía que eran cuatro, pero no me acuerdo cómo era
la bandera del colegio que se colgaba en aquellas ocasiones.
Recuerdo las escaleras blancas con baranda de bronce
y escalones muy angostos. Unas bases blancas donde
se colocaban floreros con gladiolos y la mesa con los premios.
Siempre me quedó grabada la imagen de don Jorge Bande (senior)
llegando algo tarde, pero justo en una pausa que se produjo
durante la ceremonia, vacío que espontáneamente fue ocupado
por la gran personalidad del notable padre de nuestro compañero;
saludó a la concurrencia lanzando besos al aire
la que lo recibió expectante y con aplausos.
Después procedió a saludar cariñosamente a su hijo
y le entregó un regalo, que entiendo era un fino diccionario.
Excelente obsequio de carácter cultural,
que posiblemente no sería muy apreciado por la mayoría,
pero que me mostró, al menos a mí, la cultura como regalo
y la palabra como una de las más finas y completas
formas de expresión del espíritu.
Por último, el negro Gálvez se ha referido
a la camioneta GMC (?) del año 1956, con cromos,
que manejaba Manuelito.
Rodrigo Rojas, notaba también el tipo
de herramientas que se utilizaban en dicho taller,
probablemente todo traído de U.S.A., con su culto
al 'Do it yourself'.
Este patio era también, como recordaba Eduardo Donoso,
el lugar preferido por los más grandes, para fugarse
del colegio, ya que la discreta calle Los Estanques
contribuía a facilitar la clandestinidad de dichas escapadas.
En una próxima oportunidad (si me aguantan)
continuaremos con una o dos entregas más,
para concluir con estos recuerdos del colegio.
SPANGLISH FEMENINO
Quizás siguiendo antiguas tradiciones familiares,
la primera comunión en el Saint George
la hicimos con "Coné" Valdés, en primera preparatoria,
en lugar de en segunda como correspondía a nuestra generación.
Ese mismo día me confirmaron en la parroquia de San Ramón,
vecina a mi casa de avenida Los Leones.
Recuerdo que a la fiesta que se hizo después
estuvieron entre otros, Felipe Lira
y otro Lira, Enrique -el Quique-
mi mejor amigo de aquella época
(y lamentablemente fallecido
hace unos pocos meses)
hijo de Juan Enrique Lira
el legendario campeón mundial de tiro al vuelo
y ex editor fotográfico del Mercurio,
que estuvo en el Saint George, en la C,
hasta por ahí por cuarta preparatoria,
y que vivía a media cuadra de mi casa,
en Pío X (¿recuerdan la Escuela Moderna de Música?)
casi al frente de la casa del "Pollo" Guilisasti.
Previo a la primera comunión
no llevaron a unas charlas de preparación
que se hacían en la oficina de la Mrs. Chaparro,
donde nos sentábamos en el suelo
porque no había más espacio y mobiliario.
Esta oficina, era de paso,
el lugar en que por antonomasia
se practicaba el mejor
y más encantador spanglish
que he escuchado en toda mi vida.
Era el reducto femenino
del colegio de aquellos tiempos,
donde las misses y secretarias
hablaban de sus cosas, "pelaban"
y arreglaban o se quejaban del mundo.
Ni siquiera el continuo ir y venir
de niñitos a dicha oficina,
por los más diversos motivos
(porque se había caído y tenía una herida,
porque lo habían castigado y tenía que
presentarse ante el Father Huard,
o porque se sentía mal y alguien de la casa
lo tenía que pasar a buscar, etc.)
interrumpía mayormente la conversación
realizada a varias voces simultáneamente.
En una ocasión, poco antes de la
ceremonia anual de repartición de premios,
en sexta preparatoria,
llegué vendado al colegio
producto de una herida
más o menos profunda que me hice
jugando en mi casa al pasar corriendo
cerca de un vidrio quebrado que se asomaba
desde un conjunto de desperdicios.
Terminé en el Hospital Militar
con unos puntos porque la herida sangraba mucho.
Me llevaron a la oficina de la Mrs. Chaparro
(probablemente para que no la revolviera mucho
porque estaba con la mano recién curada)
ya que aquella vez excepcionalmente
por causa de una intempestiva lluvia,
la repartición de premios iba a realizarse
al frente, en el patio de las columnas de Humanidades.
Había un conjunto de misses reunidas
y al verte "herido" y además "futuro" premiado
despertaba el instinto maternal de todas ellas
y te trataban con gran ternura.
En otros casos, -las más de las veces-
cuando se iba por asuntos de cotidiana trascendencia
los alumnos eran prácticamente invisibles
siendo despachados con el problema solucionado
sin alterar mayormente el discurso de las misses;
eran perturbaciones mínimas -dentro de lo previsible-
que no alteraba en lo más mínimo la comunicación entre ellas.
EL "BLOCK"
¿Se acuerdan de la institución del "block"?
Ese paralelepípedo de madera
con un orificio que lo atravesaba
por el centro de lado a lado
por donde pasaba un cordel,
el que debía ser llevado colgado al cuello
para el que había sido sorprendido hablando castellano.
Al finalizar la jornada,
el que conservaba el block
debía quedarse a castigo,
penalización que tenía por objeto
motivar la práctica angloparlante
entre los estudiantes georgianos,
al menos, dentro del recinto del colegio.
Tenía marcado el curso al que cada cual pertenecía
y estaba profusamente rayado
con todo tipo de firmas y mensajes extraños.
Por supuesto, mal que mal estamos en Chile,
el sistema había degenerado a tal punto
de desvirtuar su propósito
y había muchos que conversaban
prácticamente todo el día en castellano
portando el block y eran expertos
para pasar dicho elemento a otro compañero
en los últimos instantes del último recreo.
Además nadie portaba el block colgado al cuello
porque era ton notorio que se distinguía a la legua,
lo que hacía imposible traspasarlo a no ser
que se cumplieran dos requerimientos
1. sorprender al incauto hablando desaprensivamente el castellano
2. encontrarse el portador del block fuera de su rango de visión.
Como la conjunción de estos dos factores claves
constituían una excepción, normalmente el block
iba escondido bajo el overol (over all).
Entre las técnicas más socorridas
estaba la de hablar en castellano
para invitar a otros a hacer lo mismo
y una vez que la víctima potencial
pisaba el palito, se le pasaba
el otro fatídico palito colgante.
Se recurría a todo, incluso amenazando
al otro de cobarde o poco hombre
por no atreverse a transgredir las reglas.
Si no se lograba pasar el block en el último recreo,
en las clases que quedaban era muchísimo más difícil,
porque en las pocas oportunidades que había de conversar
todos andaban muy cautos y ansiosos de irse
a jugar a la pelota o irse a la casa
a tomar onces apenas sonara la campana.
Una vez, en preparatorias,
me tocó pasar buena parte de la tarde
en una pieza que había en el subterráneo
del edificio de humanidades
ayudando con unas copias que estaban realizando
en esas antiguas máquinas de roneo
antes de la era de las fotocopiadoras
con su tinta de olor y color característico.
Lamentablemente, cuando me asignaron dicha labor
me encontraba en posesión del block
y tuve que quedarme con éste hasta el final
de la jornada escolar con el consiguiente castigo:
el tener que escribir durante una hora
unas cuantas líneas de algo así como:
"I shall speak English..."
En Humanidades se utilizaba un artefacto plano
de madera, pero más discreto denominado "carnet",
que se podía guardar fácilmente en el bolsillo
interior de la chaqueta del uniforme.
No estoy seguro si lo alcanzamos a usar,
porque la obligatoriedad del uso del inglés
en los recreos fue derogada junto con nuestro
paso a humanidades o al poco andar.
Recuerdo como era porque lo tuve alguna vez en mis manos
y a mis hermanos mayores ciertamente les tocó usarlo.
UNIFORMS
Hasta hace poco, no me había percatado
de que los colores de las camisetas de gimnasia
que utilizábamos en preparatorias:
blanco (A), rojo (B), azul (C) y amarillo (D),
provenían de los cuatro colores
que aparecen en la insignia del colegio.
El cuerpo del dragón y el borde de la insignia en azul,
las alas semiplegadas bajo el vientre del dragón
y su lengua de fuego en rojo; la espada de san Jorge
atravesando en diagonal al dragón era de color blanco,
y el fondo amarillo que hacía resaltar tanto al conjunto
de ese vistoso escudo creado por el genial Raimundo Arancibia,
a pedido de don Charles Hamilton en los inicios del colegio,
antes de que llegaran los sacerdotes de la Holy Cross
a hacerse cargo de éste.
O sea, que toda esa rivalidad en preparatorias
entre los cursos de las cuatro letras y sus respectivos colores,
que impedían una mayor interacción entre los cursos,
excepto para competir, provenía de nuestra ignorancia
de que formábamos parte de una intrincada pero sólida unidad
que quedaba manifiesta en nuestra insignia
cobrando vida solamente en ocasiones muy especiales
como los interescolares donde la identificación
con el colegio era lo relevante.
Probablemente, esta diferenciación era preferida
en un comienzo porque a escala "micro"
era difícil identificarse cotidiana y personalmente
con un contigente generacional de más de 200 alumnos.
El muy británico uniforme gris con borde y franja azul en las mangas,
era otra influncia de Mr. Hamilton que se perdió por ahí por
tercera o cuarta preparatoria cuando por disposición del
Ministerio de Educación, todos los colegios de hombres
debieron usar chaqueta azul y pantalón gris.
(Incluso apareció esa variante, no muy estética, de chaqueta sin solapa).
Por aquella época la propia insignia se "agringó",
o modenizó si prefieren, cambiando sus colores
hacia una tendencia más liviana: el azul marino oscuro
del dragón se hizo mucho más claro y fluorescente
y del intenso amarillo yema de huevo de la insignia original
se pasó a un color mayonesa light de consumo rápido.
En esos años hizo su aparición también
el uniforme de verano - del tipo que utilizaba el Afrika Korps-
como observara Rodrigo Rojas Krause,
muy apropiado para el implacable clima de corte desértico,
casi desprovisto de sombras que imperaba en los meses estivales.
Desapareció también en aquel tiempo de cambios de indumentaria,
la camisa gris que tan bien combinaba con la corbata listada de lana
con sus alternados colores azul y amarillo.
Nuevos materiales sintéticos de diverso tipo
fueron reemplazando esta corbata con sutiles
pero distinguibles cambios en sus diseños y colores.
Así fue como también desapareció el chaleco gris con borde azul
en el cuello y mangas, así como el calcetín gris con franja
azul más ancha flanqueada por finas líneas azules
brevemente separadas a cada costado.
Otras variantes en la vestimenta
eran los apreciados chalecos que utilizaban los atletas
con las letras SG o SGC superpuestas,
más las franjas amarillas en el brazo
que éstos iban acumulando
por participaciones en los campeonatos interescolares.
(No estoy seguro si dichas franjas
correspondían a los años en que el atleta
había formado parte del equipo de atletismo
del colegio, o dicha franja testimoniaba
además el hecho de haber salido campeón.)
No siempre nuestros atletas y deportistas
utilizaron la camiseta amarilla con borde y pantalón azul.
Originalmente (y posiblemente cuando éramos muy chicos)
la camiseta era de color blanco con una franja roja cruzada
(como River Plate, pero más delgada) con un escudo al centro,
sobre la franja, con una fina cruz por todo símbolo.
Ya mayores, en época de interescolares,
se mandaban a hacer las famosas "sweatshirts" o polerones
con el nombre, sigla o escudo del colegio al frente
y una especie de caricatura festiva del dragón en la espalda.
Finalmente, estaban las variantes que utilizaban los seniors.
En la generación del 63, año en que egresó mi hermano Hugo,
y estaba el Fr. D'Autremont de rector, usaban humitas en lugar de corbatas.
Nosotros, al parecer optamos por intercambiar
los colores de la insignia, el cuerpo del dragón en amarillo
y el fondo azul con una previsible leyenda: 'Seniors 70'.
No recuerdo si conservamos la corbata o hicimos algún cambio.
Probablemente nadie usaba corbata el año 70.
¿Se acuerdan del uniforme que se confeccionó especialmente
para una presentación gimnástica en el Estadio Nacional,
de color azul con una especie de escudo georgiano circular
en el pecho y el nombre de cada uno tanto en la polera
como en el pantalón? Recuerdo especialmente ese detalle
porque era el único caso que conocí en que se equivocaran
tan notoriamente en el apellido: Rafael Rosewae.
JOSE MIGUEL
Tengo unos pocos recuerdos de José Miguel García,
casi todos corresponden al año de su partida.
Nos tocaron bancos vecinos
y conversando nos hicimos amigos.
Después lo veo en su bicicleta,
pedaleando duro por Pocuro hacia arriba.
Generosamente me llevaba en la parrilla,
pero el esfuerzo no le impedía
continuar con la conversación
y que ésta fluyera naturalmente.
Y seguimos conversamos hasta el último día.
Por alguna razón misteriosa,
porque era de carácter tranquilo
-aunque tenía su genio-
lo suspendieron y se tuvo que ir para la casa.
Volvió aquella tarde al colegio,
cuando ya habían terminado las clases.
Recuerdo que estaba yo de arquero,
en una informal pichanga
en una de las canchas de atrás,
bajo el arco que daba la espalda
a la terraza techada,
que colinda con el teatro del colegio.
Se quedó mirando el partido
a un costado del arco.
No recuerdo de qué hablamos,
pero sí me quedó grabado
esa maravillosa cualidad de la amistad:
que se puede practicar casi en cualquier circunstancia,
incluso a través de una conversación que se desarrolla
en medio de un partido de fútbol.
Al día siguiente, ya no estaba con nosotros.
Cuando lo vi en la capilla del colegio,
muy pálido en la urna -sin sus anteojos-
bruscamente comprendí que el tono
de nuestra conversación había cambiado.
CLASE DEL 70 SGC
WELCOME TO YOUR BLOG...!!!.YOU ARE N°
EL AÑO 1971 EN LA CALLE REPUBLICA
El año 1971 en la calle República
Diario La Tercera, 04-01-2004
Sebastián Edwards
Quizás lo más significativo de 1971
es que el Dr. Salvador Allende
recién había sido elegido
Presidente de la República,
y que la situación política del país
era expectante,
por llamarla de alguna manera.
En marzo de ese año
empecé mi carrera universitaria,
cuando me matriculé en la
Escuela de Economía y Administración
de la Universidad de Chile.
En esa época la Universidad de Chile
tenía fama de ecléctica y de estar abierta
a varias posiciones doctrinarias.
En la vieja Facultad
-la que desapareció en 1972,
al separarse en dos grupos antagónicos-
enseñaban desde marxistas hasta Chicago boys.
El alumnado, además, venía de lugares muy diferentes.
Había gente de provincias,
estudiantes de muy escasos recursos
y una mayoría proveniente de liceos fiscales.
Todo esto contrastaba
con la escuela de economía
de la Universidad Católica,
que estaba ubicada en Los Dominicos,
cuyo cuerpo estudiantil venía
eminentemente de colegios privados,
y donde los profesores eran
mayoritariamente de la Universidad de Chicago.
Para un grupo de amigos proveniente de colegios privados
-Jorge Bande, Felipe Montt, Máximo Pacheco y yo-
la Universidad de Chile resultaba enormemente atractiva.
Era un mundo diferente al que conocíamos
y era un lugar que estaba ideológicamente
más cercano a lo que pensábamos.
Nos matriculamos con entusiasmo y durante 1971
pasábamos horas y horas en el viejo edificio de República,
discutiendo, leyendo unas pésimas traducciones
de unos malos textos marxistas
y aprendiendo a pasos bastante agigantados sobre la vida.
En ese tiempo, como ahora,
era más difícil entrar a Ingeniería Comercial
en la Católica que en la Chile.
Pero, según recuerdo,
muchos de los estudiantes
con los puntajes más altos
nos matriculamos en la Chile,
a pesar de haber sido
aceptados en ambas escuelas.
Este grupo incluía, entre otros,
a Manuel Marfán -ex ministro de Hacienda
y recientemente nombrado consejero del Banco Central
y a Enrique Marmenttini, que después
fue un exitoso empresario de supermercados.
Marfán era reservado y con un
sentido del humor eminentemente irónico.
Usaba su inteligencia en forma medida
y sus acotaciones en clase eran esporádicas,
pero siempre precisas.
Nuestro grupo, al contrario,
era bastante vociferante.
Participábamos en todas las clases,
nos reíamos mucho, opinábamos
de lo que no sabíamos
y estábamos dispuestos a discutir con todos.
Alvaro Vial también estaba en este curso
y con un sentido agudo del humor
criticaba al gobierno del Dr. Allende
y se reía de los marxistas.
Su agudeza era particularmente
letal en discusiones pequeñas.
También recuerdo con cariño
al actual embajador Osvaldo Rosales,
quien con una personalidad tranquila
y una gran perseverancia
se movía en los márgenes de la política.
Rosales estaba entusiasmado,
como tantos en esa época,
con los experimentos de la China de Mao.
Y el actual alto directivo del FMI,
Guillermo Lefort, ya era en esos años
un activo partidario de la democracia cristiana.
Nosotros nos hicimos rápidamente amigos
de Jorge Selume y de Ernesto Edwards,
quienes se habían transferido
desde una universidad de Valparaíso.
Ambos eran tranquilos, estudiosos y conversadores.
Cuando la Facultad se dividió en 1972,
Selume se quedó en la sede tradicional
y Ernesto Edwards, que en esa época
militaba en la Izquierda Cristiana,
se fue a la facultad más progresista
que había recibido el nombre de Sede Norte.
En esos años el número de mujeres
que estudiaba ingeniería comercial
era sorprendentemente pequeño,
por lo que para la fiesta "mechona"
nos unimos con Educación de Párvulos
-carrera que no tenía hombres.
Todo era una enorme fascinación.
Cientos de niñas preciosas y simpatiquísimas,
a las que, por razones que nunca entendí,
nunca volvimos a ver.
Nuestro grupo se dedicó
a esta fiesta con gran entusiasmo,
lo que nos valió un buen reto de algunos
estudiantes de izquierda de cursos superiores,
quienes nos acusaron de frívolos
y de alentar prácticas burguesas.
Creo que esa fue la primera vez
que me enfrenté a la inquietante
falta de sentido del humor
de la izquierda autóctona.
También recuerdo a alumnos de otros cursos,
con los que discutíamos o conversábamos.
Carlos Cruz daba vueltas por los patios
y un año después llegarían Nicolás Eyzaguirre,
Jorge Marshall y Joaquín Vial.
Y aunque muchos de los alumnos de cursos superiores
no pasaban mucho tiempo en la escuela,
recuerdo con nitidez a Oscar Landerretche,
una de las personas más inteligentes que he conocido.
Si bien en el curso que se matriculó en 1971
había pocas mujeres, al año siguiente
llegaron varias cuyos intelectos
que de inmediato se hicieron notar.
Entre ellas estaban Alejandra Mizala,
Pilar Romaguera y Giannina Cademártori.
Después del golpe de estado
los militares cerraron la Sede Norte
y aquellos que nos habíamos
adscrito a ella quedamos "cesantes".
Muchos estudiantes fueron detenidos
y varios decidieron partir al exilio.
Cuatro de nosotros -Jorge Bande,
Ernesto Edwards, Felipe Montt y yo-
consideramos cambiarnos a la Católica
y empezamos a asistir a clases como "oyentes".
Al poco andar descubrimos
que, además de las notas
y de los antecedentes académicos,
un requisito para cambiarnos era contar
con un certificado de "buena conducta",
otorgado por un fiscal nombrado por los militares.
El proceso de conseguir los certificados fue difícil y humillante.
Tanto es así que Ernesto Edwards
desistió de hacerlo y decidió esperar.
El fiscal era un típico funcionario
pequeño y puntilloso -Raulín Morales,
me parece que se llamaba-,
quien después de lo que nos pareció
un tiempo infinito -y con total arbitrariedad
decidió extendernos el certificado
a Felipe Montt y a mí,
y negárselo a Jorge Bande.
Y así Montt y yo partimos a la Católica
donde aprendimos mucha economía,
y Bande, sin certificado,
viajó a los Estados Unidos,
donde se recibió con enorme éxito
en la American University de Washington D.C.
Paulo de Jolly publica sus poemas acerca del Rey Sol
Genial resurrección de Louis XIV:
"Este renacer ha sido fabuloso"
por Leonardo Sanhueza
Diario Las Últimas Noticias, Martes 10 de octubre de 2006
Hace casi treinta años,
el poeta Paulo de Jolly
se propuso escribir ni más ni menos
que la historia de la humanidad,
comenzando por el siglo diecisiete,
desde donde retrocedería
de un salto hasta Adán y Eva,
para luego proseguir cronológicamente
hacia nuestros días.
No avanzó mucho en su plan.
Más precisamente, no avanzó ni un milímetro:
se quedó pegado en la corte de Louis XIV,
el punto de partida, y convirtió
al famoso Rey Sol en su mundo entero.
En 1983 publicó en Puerto Rico
el brevísimo libro "Louis XIV"
y desapareció del mapa misteriosamente.
De vez en cuando,
unas pocas personas
recibían algunos poemas suyos
corcheteados o decían haberlo visto
en una esquina vestido
con elegancia literalmente regia,
como recién llegado de Versalles,
y poco a poco
se fue transformando en una leyenda.
Sus poemas, que irradian
una belleza singular e insoslayable,
lo coronaban a su vez
como uno de los poetas
más raros del territorio.
Después de veinte años
"haciéndose el muerto", como él dice,
reapareció en el 2003
con otro pequeño libro de poesía monárquica
-"Príncipes, duques y mariscales de Francia"-
y desde entonces no ha parado de resucitar.
-Es fantástico -dice-.
Mi teléfono suena todo el día.
Muchos conocían mis obras,
pero a mí nadie me conocía.
Llegaron a pensar
que yo era un heterónimo de Diego Maquieira,
una creación literaria de él.
Entonces este renacer ha sido fabuloso.
Su última señal de vida
es la cima de todos sus esfuerzos
hasta ahora y se titula,
ni falta que hace decirlo, "Louis XIV".
Publicado por Tajamar Editores,
el libro reúne alrededor
de ochenta poemas,
en gran parte inéditos.
-Louis XIV no tuvo poetas -señala-.
Tuvo poetas, pero poetitas menores,
ninguno de la talla de un Racine,
de un Corneille, de un Molière,
o de un fabulista como La Fontaine,
o de un orador como Bossuet.
Yo vine como a reemplazar ese vacío
y en "Louis XIV" está el poeta de Louis XIV
y, también, el poeta rey.
-En el prólogo, Diego Maquieira subraya
el marcado histrionismo de ese poeta.
-En realidad, Louis XIV
no era tan histriónico como yo lo muestro.
En su vida era una persona muy seria,
muy pensadora, muy reflexiva,
muy acostumbrada a tener
una visión personal sobre las cosas y su reino.
Conocía mucho el alma humana.
-¿Tiene ya nuevos proyectos acerca de Louis XIV?
-No. El "Louis XIV" aquí lo cerré.
-¿Se acabó?
-Se acabó.
-¿Cómo? ¿Se acabó?
-Se acabó el "Louis XIV".
Lo que pasa es que tengo
el disco duro muy cargado ya.
Tengo la cabeza llena de historia de Francia,
de viajes, de investigaciones, de lecturas,
de idas a la Biblioteca Nacional de París.
Ricardo Maffei en Nueva York
Expone en la Galería Marlborough de la Gran Manzana Diario El Mercurio, Cultura Una veintena de obras del artista chileno se exhiben en una nueva exposición. Ayer se inauguró la muestra "Ricardo Maffei: Recent Work" en la galería Marlborough de Nueva York, la cuarta del conocido artista chileno en ese prestigioso espacio. El evento contó con la presencia de otros artistas chilenos, como los pintores Josefina Guilisasti y Gonzalo Cienfuegos así como el fotógrafo Roberto Edwards. La inauguración coincidió con el lanzamiento de una nueva monografía -libro auspiciado por Celfin Capital- que cubre gran parte de la carrera del pintor realista y que revela la enorme extensión y profundidad de su trabajo. La veintena de obras expuestas -antiguos conjuntos de telas cuidadosamente dobladas como si se tratara de un ritual, delicados vasos de agua, algunos guiños al pop- no sólo asombran por su increíble técnica sino también por su insistencia en seducir y desafiar al espectador obligándolo a meditar sobre el acto de observar y comprender la pieza que enfrenta. "A Maffei le interesa profundamente el acto de ver, el cómo más que el qué", escribió hace un tiempo Edward Lucie-Smith,conocido crítico e historiador de arte de nacionalidad británica, además de poeta, curador, comunicador y autor de catálogos de exhibición. Maffei se formó como alumno de Miguel Venegas Cifuentes y de Claudio Bravo -quien también exhibe en Manhattan por estos días-, y superó tempranamente los peligros de cualquier comparación desarrollando un estilo y una temática propios. "La progresión de su trabajo permite ver una tendencia creciente a reducir la materia a su esencia", explica Lucie-Smith, autor del prefacio de la nueva monografía de Maffei. "Su obra no busca necesariamente engañar al ojo, sino ofrecer algo que tanto el ojo como la mente acepten como un equivalente a lo que experimentan en la realidad". Reconociendo un amplio abanico de influencias -Vermeer, Rothko y Velásquez son algunos de sus pintores favoritos-, Maffei trabaja en absoluta quietud y soledad en su taller en Aconcagua, creando sus propios escenarios y aprovechando la magnífica luz natural de la zona. http://www.ricardomaffei.com/
Simplemente, Saint George's College
Gonzalo Rojas Sánchez
Justo hace 50 años, el 11 de marzo de 1959,
algo más de 130 niños ingresaban
a la primera preparatoria del Saint George's College.
Para muchos de ellos, quizás para todos,
el-mejor-colegio-que-ha-habido-nunca-jamás,
sí dicho así, a todo ritmo, con energía bien marcada.
Simplemente, Saint George's College.
En Pedro de Valdivia con Pocuro,
un edificio majestuoso para la época albergaba a los grandes,
mientras que para los enanos bastaba una casita inglesa,
contigua a la calle Los Estanques.
Un generoso patio permitía que el pantalón cortito
del impecable uniforme gris con azul
se destacara en las primeras correrías futbolísticas.
Iniciaba su andadura escolar un curso único:
el que aprendería sus primeras letras
durante los meses iniciales
de la presidencia de Jorge Alessandri,
el que cursaría la enseñanza media
durante la presidencia de Eduardo Frei Montalva,
el que asistiría a la ceremonia de graduación
con Salvador Allende en sus primeros días.
Pero sólo secundariamente
iba a ser la Historia de Chile
la que marcaría sus vidas.
En primer lugar, lo decisivo
para los Rafael Guilisasti y los Manuel Pellegrini,
para los Manuel Marfán y los Cristián Larroulet,
para los Máximo Pacheco y los Nicolás Cruz,
para los Jorge Bande y los Felipe Montt,
para los Aníbal Vial y los Vicente Sabatini,
para todos los demás, iba a ser la decisión familiar
de hacer un enorme esfuerzo por darles
la mejor educación posible. Sí la mejor, la mejor.
Inglés perfectamente aprendido (american, to be precise),
deporte sistemáticamente practicado (por matado que fueras),
amistad constantemente cultivada (hasta hoy, hasta hoy),
vida de fe siempre animante (esos primeros viernes, esas bendiciones),
pertenencia siempre incentivada (cheer for Saint George's),
compromiso una y otra vez reformulado (antes de la crisis, durante y después).
¡Qué colegio, qué curas, qué profesores, qué ambiente, qué formación,
qué biblioteca, qué victorias, qué tipazos los que circulan hoy por
ahí con 55 ó 56 a cuestas!
Es posible, sí es posible hacer un gran colegio,
incluso en medio de sus dudas y de sus desviaciones,
navegando a través de una historia nacional conflictiva al máximo,
permitiendo y fomentando el enfrentamiento cordial
desde las convicciones más personales de cada uno de sus miembros.
Es posible, es necesario.
Basta con decidirse a entregar la vida
a una misión educativa trascendente,
buscar a las personas para concretarlo y perseverar.
Casi nada. Todo. Con nosotros lo hicieron.
Obituario de Jorge Edwards Larraín
Sus compañeros del Saint George's estamos tan conmovidos, tan tristes,
que los demás nos miran con asombro porque siempre aflora una gran sonrisa,
claro, con un dejo melancólico cada vez que su nombre,
o alguno de sus apodos es mencionado.
Es que 'Popeye' Edwards nos dejó empapados con su alegría y simpatía,
su fina ironía y una generosidad en los afectos, tan cálida, que desarmaba.
'Popeye' era una benévola fuerza de la naturaleza,
una inagotable fuente de creatividad
que traía un continuo de aire fresco y puro
dejando tras su paso y oportunas ocurrencias,
un hilarante anecdotario, tan insólito como inédito.
Su plena y fecunda vida es la historia de un hombre bueno
que no sepultó sus talentos sino que sembró literalmente
a manos llenas y que obtuvo logros extraordinarios.
Entre sus muchas contribuciones
-imposibles de enumerar en este reducido espacio-
destacó por su aporte al servicio público,
realizando una espléndida labor como alcalde de Quinta de Tilcoco
y tuvo también una participación relevante en el rubro
en que se desempeñó por tantos años,
como agricultor y empresario agrícola,
graficado en que fue distinguido nada menos
que como el productor de maíz
con el más alto rendimiento a nivel mundial.
Pero no formaba parte de la multifacética personalidad de Jorge
el andar trompeteando sus éxitos, más bien era de los que
con su característica sencillez les bajaba el perfil a los méritos propios.
Sin duda, necesitó del apoyo de una familia maravillosa
-su señora Paula Silva y sus hijos- que lo acompañaron
en este tren vertiginoso hasta que llegó la enfermedad -tremenda-
que aminoró el ritmo y fortaleció su fe.
Tantos amigos que podrían hablar por horas
si no fuera porque la emoción se los impide.
Pero nosotros, como curso, damos testimonio
de que quedamos marcados por su alegría contagiosa,
y por una encantadora y sana irreverencia, llena de gracia e ingenio,
que impedía que pretendiéramos tomarnos demasiado en serio
y que terminó siendo el sello de nuestro curso.
«Ustedes son la sal de la tierra y luz del mundo.»
Esa frase de Jesús a sus apóstoles en los Evangelios,
le viene como anillo al dedo a Jorge, así como esa otra:
«No entraréis al Reino de los Cielos, si no os hacéis como esos niños.»
Es que como decía Nietzsche: «La madurez se alcanza
cuando se recupera la seriedad con que jugábamos de niños».
Y para que juguemos de verdad y en serio,
tiene que haber emoción, alegría vital, belleza,
honestidad, lealtad, sorpresa, riesgo, risas...el goce de compartir.
Tal vez entre las lecciones aprendidas de Jorge
esté esa disposición a lanzarse a la aventura de cada día,
como si el mundo estuviera recién inventándose.
El 'know how' es un retorno a la inocencia,
a un 'volver a no saber', para no perder
la capacidad de aprender, de sorprenderse,
de disfrutar y de compartir
como lo hizo de forma magistral,
el más querido de nuestros compañeros:
Jorge Edwards Larraín.
Generación 1970
Saint George's College
Entrevista Jorge López Sotomayor
Amigos de El Ultimo Grumete, Como una forma de darle valor agregado a este sitio, sólo para fanáticos, les ofrecemos una entrevista exclusiva con Jorge López Sotomayor, director de la película y gestor de la remasterización. Ojala la disfruten: 1.- ¿Cuál fue el objetivo de remasterizar El Ultimo Grumete? Cuando filmé El Grumete, mi inspiración fue desarrollar una película que, independiente de los años, pudiera ser útil para todos quienes quisieran conocer el rigor de la vida en alta mar, los inhóspitos parajes del sur de Chile y en gran medida, el espíritu de la obra de Francisco Coloane. Durante muchos años, la cinta original estuvo perdida en las bodegas de Chilefilms, fuera del circuito cinematográfico y de toda posibilidad de ser disfrutada por las nuevas audiencias. Por ello es que cuando logramos dar con su paradero, la decisión de recuperarla fue inmediata. Tomamos contacto con un equipo profesional de primera categoría y nos encerramos a trabajar hasta que logramos dar con un resultado final que nos dejó a todos satisfechos. Ese resultado es lo que a partir de ahora, las nuevas generaciones podrán disfrutar remasterizada, completamente digital y con un audio en versión 5.1. 2.- ¿Qué sentiste al verla rejuvenecida tras 23 años de su creación? Aunque suene a lugares comunes, una parte de mi rejuveneció con El Grumete 2009. No todos los cineastas tenemos la posibilidad de contar con una segunda oportunidad para recuperar antiguas obras. En mi caso y gracias al aporte del Fondart, logramos dar con un producto final que dejará contento tanto a los nostálgicos, que vivirán un verdadero viaje en el tiempo al volver a disfrutarla, como los jóvenes que aún no nacían cuando la estrenamos. Dado que los textos de Francisco Coloane son lectura obligatoria en muchos colegios, estoy seguro que los más jóvenes serán los más agradecidos con este trabajo. 3.- ¿Cuál es el aporte que consideras que hace esta película al cine chileno? Desde el punto de vista un aporte, El Ultimo Grumete es la primera película chilena en ser remasterizada, digitalizada, remozada en su audio y vuelta a montar en relación a su versión original. Desde el punto de vista de la recuperación, el trabajo desarrollado es muy importante ya que estamos hablando de una película que con el tiempo se convirtió en un clásico del cine chileno y que ahora, gracias a las nuevas tecnologías, puede volver a ser disfrutada por los amantes de este género. 4.- ¿Te consideras el último grumete del cine chileno? Sería muy arrogante de mi parte considerarme el último grumete del cine chileno. Tengo claro que desde cierto punto de vista, El Grumete representa una época y una forma de hacer cine extremadamente artesanal y es eso lo que muchos nostálgicos pueden reflejado en mí. Cuando filmamos esta película, las superproducciones de Hollywood eran escasas y para un chileno, pensar en hacer algo así era lisa y llanamente impensable. Por ello es que el cine de los 80 es más artesanal, casi familiar. De hecho, para hacer esta película debí recurrir a mis hermanos y a muchos parientes. Es más, la remasterización, 23 años después, seguí el mismo patrón y así fue como nuevamente algunos parientes formaron parte de las voces que mejoraron el audio de ciertos personajes. 5.- ¿Qué opinas del cine chileno actual en relación al de la década de los 80? El cine chileno actual es afortunado porque cuenta con una serie de herramientas que lo hacen más espectacular. Tanto la tecnología como las nuevas tendencias le juegan a favor y por ello se pueden lograr obras tan aplaudidas como Tony Manero, La Nana o La Buena Vida. Lamentablemente, todo ello queda en cero cuando veo que nuestro cine sigue sufriendo los mismos problemas del de mi época: falta de financiamiento, falta de apoyo y por ende, escasa venta de entradas en las salas de cine. En ese sentido, hay cosas que parecieran no cambian. 6.- ¿Quiénes crees que serán los más contentos con volver a disfrutar de esta película? Más allá de quienes la gozaron en los ochenta, soy un convencido que los estudiantes serán lo más contentos y los más favorecidos con esta película. De hecho, ellos fueron una de las principales motivaciones que tuve para invertir tiempo y dinero en El Grumete 2009. En esta línea uno de mis grandes anhelos es que en un futuro cercano, la película pudiera ser distribuida en la mayor cantidad de colegios, liceos y escuelas del país. 7.- ¿Cómo pueden hacer los seguidores de este clásico para poder obtener una copia de la película? Actualmente tenemos una página web, www.elultimogrumete.cl desde donde se puede escuchar la nueva banda sonora elaborada por Eduardo Gatti, disfrutar algunas fotografías inéditas de la filmación original y trailers de la película. En ese mismo sitio es posible acceder a una tienda virtual donde se puede adquirir diferentes alternativas de empaque, desde la más económica, sólo con la película, hasta packs de lujo con el CD de música original y una copia de “El Último Grumete de la Baquedano”, de Francisco Coloane, obra que inspira mi película. 8.- ¿Qué crees que diría Francisco Coloane si viera esta nueva versión? Estoy seguro que Don Francisco estaría orgulloso de ver como su obra, independiente de los años, sigue estando vigente, siendo fuente de inspiración para muchos de los que tuvimos el privilegio de leer sus libros y el honor de conocerlo en persona.
Designan a Manuel Marfán como nuevo vicepresidente del Banco Central
Reemplaza al saliente consejero Jorge Desormeaux.
El Consejo del Banco Central de Chile acordó en forma unánime
a Manuel Marfán Lewis como vicepresidente de esta Institución,
cargo que ocupaba hasta el día 7 de diciembre de 2009 Jorge Desormeaux,
según un comunicado del instituto emisor.
Manuel Marfán, de 57 años,
es consejero del Banco Central
desde el 18 de diciembre de 2003.
El nuevo vicepresidente del Banco
es economista de la Universidad de Chile (1977)
y Ph.D. en economía de Yale University (1986).
Antes de incorporarse al Banco fue asesor regional
y director de la División de Desarrollo Económico de la Cepal (2000–2003).
En ese período asesoró a los ministros de Hacienda de Bolivia,
Colombia, Ecuador, Paraguay y la República Dominicana,
a la Asamblea Nacional de Costa Rica
y al Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.
También fue evaluador externo
del Departamento de Asuntos Fiscales
del Fondo Monetario Internacional, FMI.
Anteriormente fue ministro de Hacienda de Chile (1999-2000),
subsecretario de Hacienda (1994-1999), asesor del Ministro (1993-94),
y coordinador de políticas macroeconómicas (1990-1991) de esa misma cartera
Felipe Lira asume presidencia de Acción RSE
Organiza Acción RSE
Lugar
Fecha A partir del 10 de mayo

Felipe Lira Ibáñez, director de Asuntos Corporativos de Tresmontes Lucchetti, asumió a partir del 10 de mayo como nuevo presidente de Acción RSE, fundación que promueve el desarrollo empresarial sustentable, en reemplazo de Janet Spröhnle, quien renunció para orientar sus energías hacia nuevos proyectos empresariales y sociales.
Lugar
Fecha A partir del 10 de mayo
Felipe Lira asume presidencia de Acción RSE
- El director de Asuntos Corporativos de Tresmontes Lucchetti es miembro del Directorio de la organización desde el 2000 y su vicepresidente durante los últimos cuatro años.

Felipe Lira Ibáñez, director de Asuntos Corporativos de Tresmontes Lucchetti, asumió a partir del 10 de mayo como nuevo presidente de Acción RSE, fundación que promueve el desarrollo empresarial sustentable, en reemplazo de Janet Spröhnle, quien renunció para orientar sus energías hacia nuevos proyectos empresariales y sociales.
“Seguiremos promoviendo con entusiasmo y dedicación las buenas prácticas en materias de desarrollo empresarial sustentable, con un especial énfasis puesto en las regiones, las pymes y la profundización de nuestras alianzas internacionales”, expresó Lira al asumir, agregando que en la contingencia, la reconstrucción de Chile estará dentro de los focos principales de la gestión de Acción RSE.
Felipe Lira es director de la fundación desde el año 2000 y ha sido vicepresidente y miembro del Comité Ejecutivo de la entidad durante los últimos cuatro años. Es también presidente del directorio de la OTIC del Comercio, Servicios y Turismo, vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), director de la Unidad Central de Certificación de Origen (UCCO), director de la Asociación Nacional de Avisadores (ANDA), consejero de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y miembro de su Comisión de Desarrollo Sustentable. Ocupa, asimismo, la presidencia de la Cámara Chileno Rusa de Comercio y es representante de la CPC en la Comisión Intergubernamental Chile-Rusia.
Nuevos proyectos
Janet Spröhnle, Directora Ejecutiva de People&Partners, presentó su renuncia al Directorio debido a que dedicará todo su tiempo y energía a crear e implementar nuevas áreas de trabajo asociadas al desarrollo integral de las personas, con foco en lo social y en la implementación de nuevas experiencias en el campo del desarrollo del liderazgo.
El Directorio de Acción RSE agradece su inmenso aporte a la Fundación durante todos sus años de fructífera labor como directora y presidenta, y espera seguir contando con su invaluable contribución desde su calidad de representante de empresa socia.
Lira asume hasta diciembre del 2011, fecha en la cual terminaba el segundo periodo de presidencia de Janet Spröhnle.
Jorge Bande Bruck - Director / representante del Consejo de AltaDirección Pública
Bachiller y Master en Economía de la American University de Washington
DC, Estados Unidos;
además realizó estudios de economía en la Universidad de Chile entre
1971 y 1973.
Entre 1978 y 1984 fue ejecutivo de la Gerencia de Ventas de Codelco,
y entre 1984 y 1989 fue cofundador y Director Ejecutivo
del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (CESCO).
En ese mismo período fue representante en Chile de Gerald Metals Inc.,
una de las empresas líderes en trading de cobre y otros metales.
Entre 1990 y 1994 se desempeñó como Vicepresidente de Desarrollo de Codelco,
para luego asumir como Gerente General de AMP Chile, subsidiaria
chilena del Grupo AMP Ltd.,
el mayor inversionista institucional de Australia.
Hasta 2006 fue gerente general de la Compañía Contractual Minera Leonor,
subsidiaria de Equatorial Mining Limited, Australia,
y Director de Compañía Contractual Minera El Tesoro
y de la Empresa Nacional de Minería (ENAMI).
En la actualidad es Director de ICARE y Aguas Andinas.
Tambien es Director, en representación
de Codelco, de Electroandina, Edelnor y GNL Mejillones.
Además, es profesor del programa de postgrado
en Economía de Minerales de la Universidad de Chile;
miembro del Comité de Expertos del Cobre del Ministerio de Hacienda
y autor de diversas publicaciones sobre política minera
y la industria internacional del cobre.
LA BELLEZA DE UN PASE AL VACÍO...
Opinión Maravilloso: el Pase al vacío Gonzalo Rojas Sánchez Historiador Diario El Mercurio Martes 06 de Julio de 2010 Cuando contra Eslovaquia, Sneijder, apenas saliendo de su propia área, puso esa pelota a 40 metros que Robben convirtió con zurda sutil; cuando Felipe Melo (poco después, torpe villano) sopló ese balón entre los centrales de la misma Holanda para que Robinho la mandase adentro, no estuvimos en presencia de su majestad el contragolpe, sino de su excelencia, el Pase al vacío. ¿Dónde esta el vacío? En toda la cancha, porque es la vida misma, aparentemente pauteada, supuestamente ocupada por sistemas y estructuras, pero siempre abierta a las posibilidades de la libertad humana. Hay que saber mirar eso sí. Y son dos los que deben mirar y jugar con su imaginación: el que tiene la pelota y el que la espera. Los dos tienen que fijar la vista en el mismo lugar, en el vacío, en el punto común futuro, aquél donde se hace añicos la tontería ésa de que "mi libertad comienza donde termina la tuya". Porque es justamente en el vacío donde se llena el proyecto común del que la toca y del que la recibe. Ahí las libertades se hacen plenitud. Dos en una. La belleza del Pase al vacío está en la proporción: ni tan lejos ni tan cerca; ni tanto ni tan poco. Se aprecia en su ejecución la estética de todo proyecto armónico. Porque el vacío se vincula con los jugadores: en torno a cada uno de ellos, por marcados que estén, el vacío es de 5 a 10 metros (la música es una túnica de aire, decía Gabriela Mistral; algo así tienen esos metros en torno a cada jugador: son etéreos, virtuales, lumínicos). Ahí tiene que ir la oferta del que envía el balón, ahí se busca la libertad del que espera la proposición, ahí tiene que ir a buscar el proyecto quien se ha ofrecido para concretarlo. Pero antes, ciertamente el posible receptor tiene que moverse, insinuar, ofrecer: la dimensión ética de fútbol en plenitud. Es la vida misma, en la que pedirle a los demás un carrerón de 50 metros a ninguna parte, es tan torpe como ofrecerles siempre todo a la mano, a los pies, para que bien aseguradita la pelota, corran pocos riesgos y, de esa manera, consoliden su mediocridad. El Pase al vacío es el riesgo, es la aventura, es para los que entienden el fútbol, la vida, como proyecto común. Y es también, como la vida misma, la derrota del legítimo rival. Porque nos pasamos la existencia confrontando proyectos, ¿no? La dimensión bélica del fútbol queda como nunca demostrada en el Pase al vacío. Por eso es correcto afirmar que la pelota se mandó “entre líneas”. Los defensores pierden la marca, quedan sorprendidos por la audacia del proyecto y la perfección de la ejecución o achican el espacio, se interponen y logran cortar la jugada, iniciando así la gestación de un proyecto distinto, en la otra dirección, que ojalá termine también con un Pase al vacío. Es la lucha por los ideales. De ahí que el Pase al vacío tenga siempre como objetivo la plenitud, el gol. ¿Y qué es el gol, sino colocar la pelota en esos pocos metros cuadrados que son un vacío-pleno, detrás de la línea de sentencia, esa misteriosa locación que nunca se ocupa pero a la que todos anhelamos?
Ese era el escenario del primer día,y con ese uniforme...el heredado de don Carlos Hamiltony su tradición británica...
MARZO 1959 - MARZO 2009 Hace exactamente 50 años, el 11 de marzo de 1959 que al igual que hoy cayó un día miércoles. llegamos, de la mano de nuestros padres, al colegio Saint George's de Pedro de Valdivia a nuestro primer día de clases. Este afectuoso saludo va dirigido, a cada uno de los compañeros de aquellos tiempos y amigos de toda una vida, al niño que cada uno fue y que de alguna forma, en medio de las responsabilidades, problemas y afanes de las realidades de hoy, sigue jugando en un rincón del cuore y de la memoria. Tal vez habría que tomar en cuenta la observación de Nietzsche, aquello de que la madurez se alcanza cuando recuperamos la seriedad con que jugábamos de niños... En una de esas, por esta inocente vía, alcanzamos algún grado de sabiduría, y de paso fortalecemos el vínculo indisoluble que nos une como curso... [Aprovechamos para enviarle un gran abrazo a Fernando Léniz que hoy está de cumpleaños.] All the best Rafa
"La política monetaria de la Fedpodría estar creando una nueva burbuja en EE.UU."
Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001, y su visión sobre la crisis financiera internacional por Marcela Vélez Diario El Mercurio, viernes 3 de diciembre de 2010Para el destacado economista, el último plan de estímulo estadounidense sólo crea problemas para los países emergentes. El rescate a Irlanda, afirma, no resuelve las dificultades. "Todo se pondrá peor", anuncia. ________________________________________________________ Es un crítico de los mercados. Eso es un hecho. Pero ahora también es un crítico de la Reserva Federal y de las últimas decisiones que está tomando. Jospeh Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001, visitará el país el viernes 10 de diciembre para participar en el foro "Desafiando Paradigmas. Enfrentando la Recuperación", organizado por Bci. Previo a su llegada, comparte con "El Mercurio" su preocupación por las medidas que se están tomando en Estados Unidos, especialmente por su efecto en los países emergentes, y la evoluación de la crisis fiscal europea. -¿La reciente ola de temor respecto de España tiene fundamento? "Los mercados tienen una mentalidad de manada. Si el mercado confía en un país, entonces las tasas de interés de su deuda baja y le es más fácil cumplir con sus obligaciones, pero si el mercado se vuelve loco, creyendo que el país tendrá problemas, entonces los intereses suben y es cada vez más difícil para el país cumplir". -Por el contrario, el mercado ha tenido una buena reacción respecto de las últimas cifras de Estados Unidos, ¿son cifras confiables o son señales aisladas? "El mercado es tremendamente irracional y volátil. Los fundamentos están muy claros: el consumo va a continuar débil, la industria inmobiliaria aún no se ha recuperado, los bancos continúan débiles, el desempleo continúa alto. Estados Unidos no está en el camino de una rápida recuperación". -Pero el plan de estímulo de la Fed puede impulsar... "Va a tener un efecto muy muy pequeño". -¿Por qué? "Es muy claro. Las grandes empresas están sentadas sobre una montaña de dinero y bajar las tasas de interés de largo plazo no va a cambiar eso. Mientras, los bancos pequeños y medianos están todavía en problemas. El salvataje fue a los grandes bancos y no a aquellos que realmente son los que entregan el financiamiento para las pequeñas y medianas empresas". "La inversión no se estimulará por inyectar más liquidez. La forma en que la política monetaria impulsó la economía en 2002 tras la crisis de 2001 fue creando una burbuja inmobiliaria, no queremos eso". -Parece que la Fed ahora va por el mismo camino... "Está yendo por el mismo camino, pero eso no funcionó de manera sustentable en 2002, sólo creamos una burbuja. La única esperanza era depreciar la moneda, pero los países alrededor del mundo están tomando medidas para evitar eso y el euro, por los problemas fiscales, se está debilitando al mismo tiempo que el dólar". -¿Hay razones para que los emergentes se preocupen por la política monetaria de Estados Unidos? "La política monetaria estadounidense podría estar creando una nueva burbuja y a su vez creando presiones inflacionarias en los países emergentes. Lo que la Fed (Reserva Federal) parece no entender es que cuando le das más liquidez a las empresas la pregunta que se hacen es 'dónde puedo poner el dinero para que rente más', y la respuesta hoy es 'no en Estados Unidos'". -El dinero está llegando a los mercados emergentes... "Porque el dinero va donde renta más, no donde se lo necesita". -¿Ha criticado duramente a los mercados, cree que no aprendieron nada con la crisis? "Creo que aprendieron que invertir en política es una buena inversión, que si invierten en las campañas electorales, pueden obtener casi todo lo que quieren". "El mercado es irracional y volátil. Los fundamentos están muy claros: el consumo va a seguir débil, la industria inmobiliaria no se ha recuperado. Estados Unidos no está en camino de una rápida recuperación". "El dinero (que inyecta la Fed) está llegando a los países emergentes y no a Estados Unidos, porque el dinero va donde renta más, no donde se lo necesita". "Los mercados aprendieron que invertir en política es una buena inversión, que si invierten en las campañas, pueden obtener casi todo lo que quieren". "Cuando el desempleo aumente habrá un problema con las hipotecas" Pero no todos los rescates son innecesarios. Tampoco es que Stiglitz apoye el salvataje de los países, pero reconoce que la situación de Irlanda requería de una intervención externa. -¿Irlanda realmente necesitaba un rescate o como asegura su gobierno fue víctima de la especulación de los mercados? "Irlanda está en muy mala situación. No hay duda de eso. El gobierno ha estado en un estado de negación permanente, pero el problema fundamental es que llevaron la filosofía de la desregulación al extremo, como Islandia. Había una broma cuando quebró Islandia: '¿Cuál es la diferencia entre Islandia e Irlanda? La respuesta es seis meses y un par de letras'. Ambos tienen similares problemas. Además, contrario a Grecia, donde fue el gobierno anterior el que metió al país en problemas y el nuevo gobierno pudo tomar medidas y cambiar el curso; en Irlanda el gobierno que creó el problema está todavía en el poder...". -Tienen más de 20 años... "Exacto, pero ellos crearon el problema con su modelo. La estructura que crearon entre bancos buenos y malos, es el sistema peor diseñado que he visto". -¿El problema está sólo en los bancos? "El problema está recién revelándose, porque hasta ahora todo se ha concentrado en el negocio de propiedades comerciales. Pero ahora que el desempleo está aumentando, el problema va a estar en el sector inmobiliario de viviendas, en las hipotecas donde también hay una burbuja. En ese sentido, el problema sólo va a empeorar".
Polen satánico
por Antonio Gil
Diario El Mercurio, jueves 2 de diciembre de 2010
Durante la temporada agrícola 2008-2009,
los cultivos transgénicos en nuestro país
alcanzaron dimensiones de un reino:
30.101 hectáreas, lo que representa
un espectacular salto en relación
con la temporada anterior.
De ese total, el maíz transgénico
es el campeón indiscutido de la categoría,
con nada menos que 20.911 hectáreas cultivadas.
No hay datos actualizados al 2010,
pero todo hace suponer
que el negocio florece silenciosamente
en todas las regiones rurales del país,
buscando convertirse en un oscuro imperio
que abarca incluso reservorios de variedades altiplánicas.
Un dato curioso:
el Servicio Agrícola y Ganadero
no autoriza la producción transgénica
para consumo interno,
pero permite el cultivo de semillas
para ser vendidas a otros países.
De hecho, el 95 por ciento
del maíz transgénico
cosechado en Chile
se vende a Estados Unidos.
Lo que la autoridad agrícola
pareciera desconocer o soslayar,
pese a sus muchos estudios
y equipos de expertos
atiborrados de postítulos y doctorados,
es que el maíz transgénico
ha mostrado ya sin asomo de dudas
su eficiencia para contaminar
nuestras variedades tradicionales
con su polen satánico.
¿Piensa que exageramos?
Es importante que todos sepamos
que esta moderna "brujería"
llamada "diseño genético"
ha logrado verdaderas proezas
a fin de ofrecer
un menú alterado artificialmente,
entre los que destacamos
esta apetitosa carta,
que está para chuparse los dedos:
papas con genes de lenguado,
lechugas con genes de tabaco,
pinos con genes de ovejas
y, más siniestro todavía,
vacas, gallinas, cerdos y peces
con genes humanos.
La variedad conocida como maíz escorpión
es a nuestro juicio el mayor de los peligros
que acechan hoy a nuestras viejas humitas,
pastel de choclo y porotos granados
con mazamorra o pilco.
La ingeniería genética consiste,
en líneas gruesas, en separar (parte)
del ADN de un organismo e instalarlo en otro.
Es así como separan genes de escorpión
para introducirlo al maíz, logrando
que la planta desarrolle su propio "insecticida".
¿Y qué sucede cuando uno lo come? Misterio.
¿Y cuando su familia como un pollo
alimentado con ese maíz?
Otro misterio más insondable todavía.
¿Y cuando su polen entra en la flor de otras variedades?
Fácil, lo convierte en su hermano, de la misma manera
en que un vampiro muerde el cuello de un indefenso dormido.
De modo que, si esta variedad,
fruto de la magia negra genética,
sigue "violando" reiteradamente
las variedades nativas,
muchas de las cuales se remontan
a varios siglos antes de la llegada de los españoles,
dentro de un par de años todo el maíz de Chile
podría tener incorporada en su información genética
las características de estos arácnidos
dotados de dos tenazas y una cola
provista de un venenoso aguijón.
Detalles que lo acercan bastante
al aspecto que le imaginamos
a la multinacional Monsanto
y otros monstruos globales,
para los que no existe
el mañana del planeta,
ni menos esa frágil abstracción,
víctima de las dictaduras
imaginables e inimaginables,
llamada la raza humana.
Diario El Mercurio, jueves 2 de diciembre de 2010
Durante la temporada agrícola 2008-2009,
los cultivos transgénicos en nuestro país
alcanzaron dimensiones de un reino:
30.101 hectáreas, lo que representa
un espectacular salto en relación
con la temporada anterior.
De ese total, el maíz transgénico
es el campeón indiscutido de la categoría,
con nada menos que 20.911 hectáreas cultivadas.
No hay datos actualizados al 2010,
pero todo hace suponer
que el negocio florece silenciosamente
en todas las regiones rurales del país,
buscando convertirse en un oscuro imperio
que abarca incluso reservorios de variedades altiplánicas.
Un dato curioso:
el Servicio Agrícola y Ganadero
no autoriza la producción transgénica
para consumo interno,
pero permite el cultivo de semillas
para ser vendidas a otros países.
De hecho, el 95 por ciento
del maíz transgénico
cosechado en Chile
se vende a Estados Unidos.
Lo que la autoridad agrícola
pareciera desconocer o soslayar,
pese a sus muchos estudios
y equipos de expertos
atiborrados de postítulos y doctorados,
es que el maíz transgénico
ha mostrado ya sin asomo de dudas
su eficiencia para contaminar
nuestras variedades tradicionales
con su polen satánico.
¿Piensa que exageramos?
Es importante que todos sepamos
que esta moderna "brujería"
llamada "diseño genético"
ha logrado verdaderas proezas
a fin de ofrecer
un menú alterado artificialmente,
entre los que destacamos
esta apetitosa carta,
que está para chuparse los dedos:
papas con genes de lenguado,
lechugas con genes de tabaco,
pinos con genes de ovejas
y, más siniestro todavía,
vacas, gallinas, cerdos y peces
con genes humanos.
La variedad conocida como maíz escorpión
es a nuestro juicio el mayor de los peligros
que acechan hoy a nuestras viejas humitas,
pastel de choclo y porotos granados
con mazamorra o pilco.
La ingeniería genética consiste,
en líneas gruesas, en separar (parte)
del ADN de un organismo e instalarlo en otro.
Es así como separan genes de escorpión
para introducirlo al maíz, logrando
que la planta desarrolle su propio "insecticida".
¿Y qué sucede cuando uno lo come? Misterio.
¿Y cuando su familia como un pollo
alimentado con ese maíz?
Otro misterio más insondable todavía.
¿Y cuando su polen entra en la flor de otras variedades?
Fácil, lo convierte en su hermano, de la misma manera
en que un vampiro muerde el cuello de un indefenso dormido.
De modo que, si esta variedad,
fruto de la magia negra genética,
sigue "violando" reiteradamente
las variedades nativas,
muchas de las cuales se remontan
a varios siglos antes de la llegada de los españoles,
dentro de un par de años todo el maíz de Chile
podría tener incorporada en su información genética
las características de estos arácnidos
dotados de dos tenazas y una cola
provista de un venenoso aguijón.
Detalles que lo acercan bastante
al aspecto que le imaginamos
a la multinacional Monsanto
y otros monstruos globales,
para los que no existe
el mañana del planeta,
ni menos esa frágil abstracción,
víctima de las dictaduras
imaginables e inimaginables,
llamada la raza humana.
Gobierno reduce exigencias de proyecto de Bacheletpara regular las emisiones de termoeléctricas
por Jéssica Esturillo
Diario El Mercurio, viernes 3 de diciembre de 2010
Regirá para unidades a carbón, diesel y gas
que ya operan o están en construcción
La nueva normativa regulará una industria
que hoy opera sólo con límites por zonas.
Sin embargo, permitirá a las empresas
emitir mayores niveles
de óxido de nitrógeno y dióxido de azufre
que los admitidos en la iniciativa anterior.
Tras el caso de Barrancones,
el Presidente Piñera
había comprometido estándares
más rigurosos para este tipo de centrales.
Ambientalistas critican posición más laxa,
y empresas destacan límites similares a Europa.
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Autoridades cambiaron los límites propuestos
en anteproyecto de la administración de Bachelet
Gobierno reduce exigencia a termoeléctricas:
nueva norma les permite mayores emisiones
En la industria estiman que la regulación
es discriminatoria y arbitraria porque deja afuera
otras actividades industriales que contaminan el aire.
A medio camino entre las aspiraciones
de las empresas y de los grupos ambientalistas
quedó la versión definitiva de la norma
que regulará las emisiones de las centrales termoeléctricas,
que se aprobó la semana pasada
y ahora espera la firma del Presidente de la República.
Aunque tras la cancelación del proyecto Barrancones, a fines de agosto,
el Gobierno manifestó que los estándares de la norma serían los más rigurosos,
el texto final no reflejó dicha intención, pues los márgenes de emisiones
para el parque térmico existente -que opera con carbón, diésel y gas-
fueron elevados en comparación con el anteproyecto que surgió
en la administración de Bachelet.
"Necesitamos duplicar nuestras fuentes de energía durante esta década,
pero debemos perfeccionar nuestra legislación ambiental
y asegurar la preservación del medio ambiente para el futuro",
dijo el Presidente, Sebastián Piñera, a fines de agosto.
Comparado con el anteproyecto, la nueva versión
sube los límites de emisión de óxidos de nitrógeno (NOx)
y dióxido de azufre (SO2), pero mantiene los del material particulado.
En la práctica, esto supone que las unidades "existentes",
es decir, aquellas en operación y las que sean declaradas
en construcción antes de este 31 de diciembre,
podrán emitir más que lo estipulado en el anteproyecto.
En algunos casos (SO2) el doble.
Además, en la versión definitiva
no hay tope para las descargas de vanadio y níquel.
Se mantienen para el mercurio.
Reacciones
Si bien los ambientalistas y la industria eléctrica
eran partidarios de regular este tema,
el resultado de la norma provocó distintas reacciones.
Paola Vasconi, coordinadora
del Programa Medioambiental de la Fundación Terram,
asegura que aunque es mejor tener una regulación que no tenerla,
objeta la extensión del plazo para adaptar las centrales en funcionamiento.
El lapso subió de tres años a cuatro
en zonas declaradas latentes
o saturadas por material particulado
y a 5,5 años en áreas sin restricción.
"El Ministerio de Energía le dobló la mano
al de Medioambiente y logró que la norma
sea un poco más laxa comparada con la inicial", dijo Vasconi.
El ministro de Energía, Ricardo Raineri,
reconoció los intentos de su cartera
por lograr una versión "más realista"
en términos de los plazos y las exigencias
para las unidades en operación.
En el sector eléctrico estiman
que la norma es discriminatoria y arbitraria
porque regula a esta actividad,
que dicen produce sólo el 30%
de las emisiones en el país.
Destacan también que los límites
son similares a los de la norma europea,
pero advierten que el plazo de adaptación
es menor a los ocho años previstos en el Viejo Continente.
En la industria estiman que los US$ 1.500 millones
que deben invertir para quedar dentro del rango
que estipula la norma, más los US$ 2 millones anuales
que se elevará la mantención y operación de las centrales,
inevitablemente implicarán mayores precios de la energía,
que se traspasarán a los clientes.
SUMINISTRO
La adaptación a los nuevos estándares
obligaría a detener las centrales entre 60 y 90 días,
lo que arriesga el abastecimiento.
US$ 1.500 millones estiman en la industria
que costará adaptar el parque termoeléctrico
a la nueva norma de emisión.
Los cambios
Hasta ahora, las emisiones de las centrales termoeléctricas
no estaban reguladas, y en diciembre de 2009 la entonces Conama,
hoy Ministerio de Medio Ambiente, emitió un primer anteproyecto
que terminó su trámite con la actual administración.
La semana pasada, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad
aprobó el texto definitivo, que para entrar en vigencia
aún debe ser firmado por el Presidente de la República
y completar la toma de razón en la Contraloría.
Los límites para las centrales nuevas
no cambian entre las dos versiones del texto.
Dióxido de azufre
El anteproyecto de diciembre de 2009
establecía un máximo de 200 miligramos
por metro cúbico de aire (mg/Nm {+3} )
de dióxido de azufre (SO2),
y ahora en la versión definitiva
este límite subió a 400 mg/Nm {+3} .
Oxido de nitrógeno
La versión inicial establecía 400 Mg/Nm {+3}
y la modificación del Gobierno
elevó este techo a 500 mg/Nm {+3} .
Dióxido de carbono
La norma obliga
-tanto a unidades existentes como nuevas-
a medir y registrar sus niveles,
lo que permitirá mejorar la calidad de los datos
para inventariar las emisiones
de gases efecto invernadero de la industria eléctrica.
Las 10 preguntas que la ciencia "debe" responder
por S. Urbina Diario El Mercurio, viernes 3 de diciembre de 2010lanzado por la Royal Society al cumplir 350 años Cómo manejar una población mundial que envejece y crece en forma acelerada o aclarar qué es la conciencia son algunas interrogantes que la institución británica busca contestar. _______________________________________________________ Está de cumpleaños. Nada menos que 350 años. Y para 'celebrarlos', la prestigiada institución científica inglesa Royal Society propone 10 interrogantes que la ciencia debe responder en las próximas décadas. Este es el desafío. [El hombre propone y Dios dispone.] ¿Cómo manejar la creciente población mundial? Aunque se cuente con energías renovables y se 'solucione' el problema del hambre, lo realmente crucial es el acelerado crecimiento de la población y su envejecimiento. La ciencia 'tendrá' que entregar (¿a cualquier costo?) las herramientas para que el planeta no colapse. "Este es un problema inevitable y Chile lo tiene. Por ahora, debemos lograr que las personas mayores sigan activas trabajando y estudiando", dice Stéphanie Alenda, directora de la Escuela de Sociología de la Universidad Andrés Bello. ¿Qué es la conciencia? Todos hablamos de ella, pero, hasta ahora, la ciencia todavía no tiene claro de qué se trata. Se ha aprendido mucho con los escáneres y las resonancias magnéticas, "pero se necesita estudiar la actividad eléctrica y química detallada del cerebro para tener una certeza mayor", dice Pedro Maldonado, neurocientista de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Algo que se podría lograr en 25 años más. Hoy, la teoría más aceptada asegura que la conciencia no está en una parte concreta del cerebro, sino que es la actividad coordinada de todas las vías nerviosas. Cuando esta orquesta se sincroniza bien, surge necesariamente un director: la conciencia. ¿Derrotará la tecnología a la industria? La mayor parte de nuestras pertenencias -lápices, autos o vestimenta- son producidas por diferentes industrias. Pero hoy la tecnología nos permite diseñar objetos en tres dimensiones (3D), tras lo cual los podemos "imprimir" para luego usarlos. La impresora es, en este caso, similar a un horno microonda, cuyo tóner contiene metales y resinas, por ejemplo, para producir un objeto definitivo como un vaso o un juguete. Esta tecnología ya existe en forma experimental y todo hace pensar que la ciencia protagonizará una nueva revolución industrial. ¿Qué sucedió antes del Big Bang? Según los científicos, antes de este explosivo origen del universo, no había espacio ni tiempo. "La ciencia necesita el espacio y el tiempo para hacer sus mediciones, por lo que hoy no podemos responder esta pregunta", dice Mario Hamuy, director del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile. Pese a esto, dentro de 100 años eso podría cambiar "y lograríamos resolver este enigma", agrega. ¿Se impondrá el pensamiento científico? Este sería el mayor logro de los próximos siglos, según el físico de la Universidad de Manchester Brian Cox. Para él, la educación científica basada en la evidencia es la única manera de que el mundo progrese en forma segura. En su opinión, estamos lejos de esto, lo que explica que aún no seamos capaces de erradicar enfermedades tan básicas como la malaria, contar con energías limpias que protejan el planeta y así poder neutralizar el cambio climático. ¿Cómo asegurar la sobrevida y el progreso de la humanidad? Todos los descubrimientos y experimentos que se proyecten en los años venideros deben apuntar a esto. Así lo propone el químico y premio Nobel británico John Sulston, para quien la clave de la sobrevida humana está en contar con soluciones colectivas que reúnan a las ciencias naturales y las sociales. Estaríamos llegando al tope en términos de consumo de energía y emisiones de contaminantes, algo que la ciencia deberá resolver preservando la libertad individual. Los otros enigmas Descifrar los números primos: aunque suene a esotérico, según el matemático Marcus du Santoy, aclarar su significado permitirá responder muchas preguntas de la ciencia, con el potencial de transformar la sociedad. Explicar el espacio infinito: suena ilógico que algo sea infinito, más ahora que sabemos que el universo se está expandiendo. Pero se debe aclarar si se expande dentro de algo, entre otras dudas. Llegar a las estrellas: dentro de 100 años, según el astronauta británico Piers Sellers, el hombre debería estar explorando los límites del sistema solar y la ciencia deberá entregar las herramientas. Registrar los pensamientos: en las próximas décadas deberíamos poder grabar la actividad cerebral para volver a experimentar sueños o, incluso, un primer amor.
CHILE
El
cielo
de
Chile
es
una
larga
y
angosta
franja
de
estrellas
solitarias…
Las vacas pastan en plena Vía Láctea,
y los versos se van ordeñando al pie de la letra...
Adiós a Lucy
por Antonio Gil
El pasado lunes, a los 46 años de edad,
murió en un hospital de Londres Lucy O'Donell,
la inspiradora de "Lucy in the sky with diamonds",
la canción de los Beatles que fue el himno de esos días perdidos
en que éramos inmortales y en que
todas las cosas de la vida nos parecían posibles.
En esa Atlántida que fueron los sesenta
y que hoy está sumergida para siempre,
el horizonte estaba más allá, muy lejos,
porque todo en torno nuestro era infinito y eterno.
Nada tenía estampada la fecha de vencimiento
y la greda del mundo todavía estaba húmeda
esperando que le diéramos la forma adecuada.
Era un planeta donde todo podía ser,
menos lo que resultó siendo.
Las autoridades del hospital Saint Thomas,
de la capital inglesa, declararon que Lucy
falleció al amanecer tras luchar
durante años contra el lupus,
un mal crónico en el que
el propio sistema inmunológico de las personas
ataca el tejido del cuerpo hasta aniquilarlos.
¿No es acaso, de alguna forma misteriosa,
esa misma enfermedad la que atacó por sorpresa
aquel mundo fresco, terso, transformable de los sesenta,
el que lentamente se nos anquilosó
hasta esta irremediable rigidez que lo paralizo sin vuelta?
¿No será el lupus la enfermedad
que se ha venido devorando sin pausa
todos los cometidos de nuestra generación atónita?
Olvídenlo.
Seguramente exageramos
y ocurre que, sencillamente,
como todo el mundo,
hemos envejecido abrumados
de falsos recuerdos y de nostalgias.
Pero se nos ha muerto Lucy,
la verdadera Lucy, y con tristeza
entrevemos en ello un augurio espantoso.
La muerte física de un tiempo
en que la felicidad estaba ahí,
al alcance de la mano,
barata y tan boba
como nosotros mismos.
Lucy era una niña
cuando entró en gloria y majestad
al repertorio de los Beatles.
Siempre se especuló
con que las iniciales del título de la canción
se referían al LSD, aquella sigla que,
junto con NASA, abrió en los sesenta
la era de los grandes viajes interiores
y las navegaciones intergalácticas.
Aparentemente la verdad del nombre es otra:
un día el hijo pequeño de John, Julian,
llegó del colegio con un dibujo
y aseguró que los trazos
representaban en el papel
a "Lucy en el cielo con diamantes".
Cada uno puede quedarse
con la versión que prefiera,
a estas alturas da igual.
Al conocer de su enfermedad,
Julian Lennon retomó contacto
con la ya madura señora,
quien había adoptado
su apellido de casada, Vodden:
la musa inspiradora del éxito de 1967
se había convertido en una sencilla
y anónima dueña de casa.
"Newspaper taxis appear on the shore,
waiting to take you away, climb from the back
with your head in the clouds and you're gone...",
dice la canción en alguna parte.
Ha muerto Lucy en el cielo con diamantes.
A los viejos niños, como el que escribe esto,
un pedazo de cielo se les ha venido encima
mientras recuerdan que "look at the girl
with the sun in her eyes and she's gone...".
RESPUESTAS PROPUESTAS PARA LA PRUEBA DE CONOCIMIENTOS SUPER ESPECIFICOSGEORGIANS CLASS '70 -
1. e
2. e
3. c
4. d
5. e
6. d
7. a, b & e se pueden considerar correctas/ c no califica como 'Miss'
porque nadie la trató así, sino por su nombre...
8. d se consideraría incorrecta. Cualquiera de las otras vale.
9. d
10. d
11. e
12. c & d serían incorrectas
13. e
14. c
15. b
16. Cómo sean sus institintos homicidas
17. De libre interpretación
18. Se deja a la libre fantasía histórica
19. Cualquiera sirve
20. a
21. As you wish
22. e sería la única incorrecta
23. Lo dejo a su imaginación histórica
24. b
25. e
26. Todos dichos factores influyeron
27. A gusto del consumidor
28. Sobre gustos no hay nada escrito
29. El jurado no se reúne todavía para sancionar la mejor anécdota,
ergo todas las respuestas son válidas
30. No se sabe. Luego todas son válidas.
31. Todas las respuestas se considerarán correctas
32. Cada respuesta tiene validez
33. Todas válidas. Cada belleza tiene su mérito.
34. Habría que preguntarle a ellas. Todas válidas.
35. a
36. Todas esas características son igualmente válidas.
37. d
38. d
39. c
40. Todas las respuestas se considerarán correctas
41. Probablemente c o d
42. c
43. A disgusto del consumidor etílico. Cualquiera válida.
44. Se deja a criterio de cada cual. Cada opción tiene sus adherentes
o detractores.
45. c
46. a
47. La respuesta la tiene el respetable público. Todas válidas.
48. La audiencia cinéfila dirá. Todas se considerarán correctas.
49. Cualquiera válida.
50. Cada uno tenía sus cualidades. Cualquiera de ellas es válida.
51. Probablemente a. Aunque todas se considerarán buenas.
52. d
53. c
54. e
55. d
56. c
57. c
Books of The Times
A Writing Stone: Chapter and Verse
by Michicko Kakutani
The New York Times, October 25, 2010
“For legions of Rolling Stones fans, Keith Richards
is not only the heart and soul
of the world’s greatest rock ’n’ roll band,
he’s also the very avatar of rebellion:
the desperado, the buccaneer, the poète maudit,
the soul survivor and main offender,
the torn and frayed outlaw,
and the coolest dude on the planet,
named both No. 1 on the rock stars
most-likely-to-die list and the one
life form (besides the cockroach)
capable of surviving nuclear war.”
LIFE
By Keith Richards with James Fox
Illustrated. 564 pages.
Little, Brown & Company. $29.99.
Halfway through
his electrifying new memoir,
“Life,” Keith Richards writes
about the consequences of fame:
the nearly complete loss of privacy
and the weirdness of being
mythologized by fans
as a sort of folk-hero renegade.
“I can’t untie the threads
of how much I played up
to the part that was
written for me,” he says.
“I mean the skull ring
and the broken tooth and the kohl.
Is it half and half?
I think in a way your persona,
your image, as it used to be known,
is like a ball and chain.
People think I’m still a goddamn junkie.
It’s 30 years since I gave up the dope!
Image is like a long shadow.
Even when the sun goes down, you can see it.”
By turns earnest and wicked,
sweet and sarcastic and unsparing,
Mr. Richards, now 66,
writes with uncommon
candor and immediacy.
He’s decided that he’s going to tell it
as he remembers it, and helped along
with notebooks, letters and a diary he once kept,
he remembers almost everything.
He gives us an indelible, time-capsule feel
for the madness that was life
on the road with the Stones
in the years before and after Altamont;
harrowing accounts
of his many close shaves and narrow escapes
(from the police, prison time, drug hell);
and a heap of sharp-edged snapshots
of friends and colleagues
— most notably, his longtime musical partner
and sometime bête noire, Mick Jagger.
But “Life” — which was written
with the veteran journalist James Fox —
is way more than a revealing showbiz memoir.
It is also a high-def, high-velocity portrait
of the era when rock ’n’ roll came of age,
a raw report from deep inside
the counterculture maelstrom
of how that music swept like a tsunami
over Britain and the United States.
It’s an eye-opening all-nighter in the studio
with a master craftsman disclosing
the alchemical secrets of his art.
And it’s the intimate and moving story
of one man’s long strange trip over the decades,
told in dead-on, visceral prose
without any of the pretense,
caution or self-consciousness
that usually attend great artists
sitting for their self-portraits.
Die-hard Stones fans, of course,
will pore over the detailed discussions
of how songs like “Ruby Tuesday”
and “Gimme Shelter” came to be written,
the birthing process of some
of Mr. Richards’s classic guitar riffs
and the collaborative dynamic
between him and Mr. Jagger.
But the book will also dazzle the uninitiated,
who thought they had only a casual interest in the Stones
or who thought of Mr. Richards, vaguely,
as a rock god who was mad, bad and dangerous to know.
The book is that compelling and eloquently told.
Mr. Richards’s prose is like his guitar playing:
intense, elemental, utterly distinctive
and achingly, emotionally direct.
Just as the Stones perfected a signature sound
that could accommodate everything
from ferocious Dionysian anthems
to melancholy ballads about love and time and loss,
so Mr. Richards has found a voice in these pages
— a kind of rich, primal Keith-Speak —
that enables him to dispense funny,
streetwise observations,
tender family reminiscences,
casually profane yarns
and wry literary allusions
with both heart-felt sincerity
and bad-boy charm.
Songwriting, Mr. Richards says,
long ago turned him into an observer
always on the lookout for “ammo,”
and he does a highly tactile job here
of conjuring the past, whether
he’s describing his post-World War II childhood
in the little town of Dartford
(memorialized here
with affectionate, Dickensian detail);
the smoky blues clubs
that he and his friends haunted
in their early days in London;
or the wretched excess
of the Stones’ later tours,
when they had “become a pirate nation,”
booking entire floors in hotels
and “moving on a huge scale
under our own flag,
with lawyers, clowns, attendants.”
In these pages we see Keith
through the scrolling chapters of his life.
There’s the choir boy and Boy Scout,
who was bullied by schoolmates
and kept a pet mouse named Gladys.
The former art student,
dedicating himself like a monk
to mastering the blues:
“You were supposed to spend
all your waking hours
studying Jimmy Reed, Muddy Waters,
Little Walter, Howlin’ Wolf, Robert Johnson.
That was your gig. Every other moment
taken away from it was a sin.”
And later, the rock star,
known for his pirate swagger,
who actually remains something
of a shy romantic with women,
worrying about finding “the right line,
or one that hadn’t been used before.”
“I just never had that thing with women,” he writes.
“I would do it silently. Very Charlie Chaplin.
The scratch, the look, the body language.
Get my drift? Now it’s up to you.
‘Hey, baby’ is just not my come-on.”
Mr. Richards communicates
the boyish astonishment he felt
when the Stones found
their dream of being missionaries
for the American music they loved
suddenly giving way to pop fame of their own,
and their hand-to-mouth existence
in a London tenement (financed in part
by redeeming empty beer bottles stolen from parties)
metamorphosed into full-on stardom,
complete with rioting teenagers and screaming girls.
He conveys the exhausting rigors of life on the road,
even as he captures the absurdities
of what was rock star life back in the day:
the pharmaceutical cocaine,
the impulsive jaunts abroad
(“let’s jump in the Bentley and go to Morocco”),
the spectacle of the police
perched in the trees outside his home.
Of the years of living dangerously,
when he was zonked out on heroin,
Mr. Richards recalls that he slept
with a gun under his pillow;
turned his 7-year-old son, Marlon,
into his minder on the road;
and forced all his band mates
to live on “Keith Time,”
in which 2 p.m. recording sessions
had a way of becoming
1 a.m. dates the following day.
He writes candidly about
how everything
began to revolve around
“organizing the next fix”
— elaborate stratagems,
which at one point included
buying doctor and nurse play sets
at FAO Schwarz —
and the difficulties
of getting and staying clean.
Why did he become an addict in the first place?
“I never particularly liked being that famous,” Mr. Richards says.
“I could face people easier on the stuff,
but I could do that with booze too.
It isn’t really the whole answer.
I also felt I was doing it not to be a ‘pop star.’
There was something I didn’t really like
about that end of what I was doing, the blah blah blah.
That was very difficult to handle,
and I could handle it better on smack.
Mick chose flattery, which is very like junk
— a departure from reality. I chose junk.”
During the worst of his years on heroin, Mr. Richards writes,
Mr. Jagger stepped up and dealt with the day-to-day business
of running the band but was reluctant to relinquish
his increased control once Mr. Richards returned to action.
He writes that Mr. Jagger had begun to treat
the rest of the band as “basically hirelings,”
and he describes the sense of hurt and betrayal
he felt when he read in an English newspaper
that Mr. Jagger, then intent on a solo career,
had described the Stones as a “millstone” around his neck.
Mr. Richards also mocks Mr. Jagger
(whom he jokingly began referring
to as “Brenda” or “Her Majesty”)
as a social climber and swollen head,
and says that Mr. Jagger
“started second-guessing his own talent”
and chasing after musical trends.
But while this book’s passages about Mr. Jagger
have made lots of headlines, especially in England,
they are not all that different
from the volleys of accusations
the two have exchanged over the years,
and Mr. Richards adds that deep down
he and Mr. Jagger remain brothers.
It’s really less a case
of “North and South Korea,” he says,
than “East and West Berlin.”
Mr. Richards’s verbal photos
of other colleagues and acquaintances
are razor-sharp as well.
He describes Hugh Hefner
as “a nut” and “a pimp,”
and Truman Capote as a “snooty” whiner.
He writes that Chuck Berry
was his “numero uno hero”
(from whom Richards says
he stole “every lick he ever played”)
but “a big disappointment”
when he met him in person.
In another chapter he writes
that success turned
his former band mate Brian Jones
“into this sort of freak,
devouring celebs and fame and attention.”
In the course of “Life,”
Mr. Richards discusses
his clashes with the police
and his much-chronicled court appearances,
as well as all the other headlines
generated by the tabloids over the years.
But the most insistent melodic line in this volume
has nothing to do with drugs or celebrity or scandal.
It has to do with the spongelike love of music
Mr. Richards inherited from his grandfather
and his own sense of musical history,
his reverence for the blues
and R&B masters he has studied
his entire life (“the tablets of stone”),
and his determination to pass
his own knowledge on down the line.
One of this galvanic book’s many achievements
is that Mr. Richards has found a way
to channel to the reader his own avidity,
his own deep soul hunger for music
and to make us feel the connections
that bind one generation of musicians to another.
Along the way he even manages
to communicate something of that magic,
electromagnetic experience
of playing on stage with his mates,
be it in a little club or a huge stadium.
“There’s a certain moment
when you realize that you’ve actually
just left the planet for a bit
and that nobody can touch you,”
Mr. Richards writes.
“You’re elevated because
you’re with a bunch of guys
that want to do the same thing as you.
And when it works, baby, you’ve got wings.”
You are, he says, “flying without a license.”
JEFF BECK, FOR THE RECORD
El lunes pasado, último día de noviembre, al caer la tarde, a eso de las ocho, había retomado recién la delirante lectura de 'La Sinagoga de los Iconoclastas' de J. R. Wilcock cuando me llama Carlos Vergara para invitarme (gentileza de Alejandro 'Caco' Lyon, hermano de Andrés) al concierto de Jeff Beck en el teatro Caupolicán que comenzaba en una hora... Para los que no lo conozcan o sepan poco acerca de esta leyenda británica de la música, contemporáneo de una generación extraordinaria de guitarristas como Eric Clapton, Keith Richards, Peter Townshend, Jimmy Page, George Harrison, ... Jeff Beck es uno de los mejores, fino y original en un grupo ya selecto; alterna un gran lirismo haciendo que su Stratocaster blanca suene como una seda (pulsa las cuerdas, no utiliza uñeta) y otras veces imprime gran fuerza y ritmo a los temas que forman su repertorio. La impronta rítmica del tema Superstition de Stevie Wonder es contribución de Jeff Beck... Fuera del grueso de temas propios, incluyó en el concierto magníficas versiones de 'Somewhere over the rainbow' (del Mago de Oz), y de 'A Day in the Life' the Sargent Pepper's entre otros... .... In October 1974 Beck began to record instrumentals at AIR Studios. During these sessions he worked with keyboard player Max Middleton, bassist Phil Chen and drummer Richard Bailey, using George Martin as producer and strings arranger. Blow by Blow (March 1975) evolved from these sessions and showcased Beck's technical prowess in jazz-rock. The album reached number four in the charts and is Beck's most commercially successful release.entr Beck was fastidious about overdubs and was often dissatisfied with his solos and returned to AIR Studios to record his performances until he was satisfied that he had performed his best. A couple of months after the sessions had finished Martin received a telephone call from Beck, who wanted to record a solo section again. Bemused, Martin replied: "I'm sorry, Jeff, but the record is in the shops!" George Martin on the Making of Jeff Beck’s Blow By Blowhttp://www.gibson.com/en-us/Lifestyle/Features/georgemartinonthemakingof/ OFFICIAL WEBSITEhttp://www.jeffbeck.com/ ENGLISH WIKIPEDIAhttp://en.wikipedia.org/wiki/Jeff_Beck YOUTUBEhttp://www.youtube.com/results?search_query=Jeff+Beck&aq=f INTERVIEWS Hay varias en YouTube (en una segmentada en varias, el entrevistador es Alice Cooper) http://www.google.cl/#hl=es&source=hp&biw=1280&bih=675&q=jeff+beck+interviews&aq=f&aqi=&aql=&oq=&gs_rfai=&fp=41e6a6983ea4e7f9 REVIEWS http://www.google.cl/#hl=es&biw=1280&bih=675&q=jeff+beck+reviews&aq=f&aqi=&aql=&oq=&gs_rfai=&fp=41e6a6983ea4e7f9
Gardening Planting ideas Amused and amusing
Blooming marvellous
What is thoughtfulness in the garden?
It is, partly, the careful application of knowledgeabout the practical needs of plants. In addition, it is also a kind of two-stepbetween exerting tight, intellectual control over natureand, as with all creative arts, knowing when to let go.
Thus reads the central philosophy of this collection of revampednewspaper columns—together with a light top-dressing of new material—from Robin Lane Fox,for 40 years a gardening columnist on the Financial Times in London. And philosophy is not too strong a word. Mr Lane Fox is a tutor in ancient history at Oxford Universityand a fellow of New College (where he is responsible for its gloriouspublic gardens),and his day job informs every word.
No other garden writer would start a discussion of the beautyof bearded irises with a disquisition on Plato’s ideal formsand the hallucinatory experiences of Aldous Huxley.
This, his third gardening book, is alsohis first in 25 years, but little here feels fusty or irrelevant. The book was published in Britain in Septemberand is about to come out in America. In it the columns are grouped, usefully,into four seasonal chaptersand address the gamut of his horticultural life,past and present—planting and propagating,battling with wildlife at home in the Cotswolds,visiting gardens in America, Ireland, Europe and Britain,and considering other plantsmen and women.
These mini-memoirs are a strength. Some Mr Lane Fox reimagines through visitsto where they worked the earth—“the dead”, he says, “imprint themselves on gardens”—others he has direct personal experience of.
As a young man he worked with Nancy Lancaster,an influential designer-decorator,and draws an evocative thumbnail sketchof her, as a woman who “spent moneyas freely as water from her garden hose”,and her garden, with its tumbling rosesand “Italian cypresseswhose leaves smelt of paper in old books”. Valerie Finnis he describes communicating shrub news,with her proud “28 flowers on the xanthoceras”,to her housebound husband using a walkie-talkie“whose volume, eventually, she learned to control”.That “eventually” is priceless.
It is also typical of Mr Lane Fox’s donnishness,expressed both by his amused, gently amusing, toneand in his unequivocal dismissal of current trends,among them prairie gardening,organic vegetables and the creation of “natural habitats”. Wildlife lovers will blanch:Mr Lane Fox is a rabid fanof pesticides and herbicides.
He laces an oversexed rabbit’s milkwith weedkiller and recommends eating squirrels. His years of practical plantsmanshipresult in deft delineations of the colour,needs and suitable companionsof specific flower varieties:he describes one group of cone flowersas looking “as if they have startedto put their ears back in anxiety”.
But although fecund with practical advice, this not a how-to manual. Rather it is an episodic expression of Mr Lane Fox’s “thoughtfulness”,and his wry acknowledgment that despite all his best efforts—like his triennial battle to prune his classical patte d’oie ofornamental pears—real gardening begins at the moment you understand that nature “cannever be pinned down”. It’s a philosophy worth getting your hands dirty for.
What is thoughtfulness in the garden?
It is, partly, the careful application of knowledgeabout the practical needs of plants. In addition, it is also a kind of two-stepbetween exerting tight, intellectual control over natureand, as with all creative arts, knowing when to let go.
Thus reads the central philosophy of this collection of revampednewspaper columns—together with a light top-dressing of new material—from Robin Lane Fox,for 40 years a gardening columnist on the Financial Times in London. And philosophy is not too strong a word. Mr Lane Fox is a tutor in ancient history at Oxford Universityand a fellow of New College (where he is responsible for its gloriouspublic gardens),and his day job informs every word.
No other garden writer would start a discussion of the beautyof bearded irises with a disquisition on Plato’s ideal formsand the hallucinatory experiences of Aldous Huxley.
This, his third gardening book, is alsohis first in 25 years, but little here feels fusty or irrelevant. The book was published in Britain in Septemberand is about to come out in America. In it the columns are grouped, usefully,into four seasonal chaptersand address the gamut of his horticultural life,past and present—planting and propagating,battling with wildlife at home in the Cotswolds,visiting gardens in America, Ireland, Europe and Britain,and considering other plantsmen and women.
These mini-memoirs are a strength. Some Mr Lane Fox reimagines through visitsto where they worked the earth—“the dead”, he says, “imprint themselves on gardens”—others he has direct personal experience of.
As a young man he worked with Nancy Lancaster,an influential designer-decorator,and draws an evocative thumbnail sketchof her, as a woman who “spent moneyas freely as water from her garden hose”,and her garden, with its tumbling rosesand “Italian cypresseswhose leaves smelt of paper in old books”. Valerie Finnis he describes communicating shrub news,with her proud “28 flowers on the xanthoceras”,to her housebound husband using a walkie-talkie“whose volume, eventually, she learned to control”.That “eventually” is priceless.
It is also typical of Mr Lane Fox’s donnishness,expressed both by his amused, gently amusing, toneand in his unequivocal dismissal of current trends,among them prairie gardening,organic vegetables and the creation of “natural habitats”. Wildlife lovers will blanch:Mr Lane Fox is a rabid fanof pesticides and herbicides.
He laces an oversexed rabbit’s milkwith weedkiller and recommends eating squirrels. His years of practical plantsmanshipresult in deft delineations of the colour,needs and suitable companionsof specific flower varieties:he describes one group of cone flowersas looking “as if they have startedto put their ears back in anxiety”.
But although fecund with practical advice, this not a how-to manual. Rather it is an episodic expression of Mr Lane Fox’s “thoughtfulness”,and his wry acknowledgment that despite all his best efforts—like his triennial battle to prune his classical patte d’oie ofornamental pears—real gardening begins at the moment you understand that nature “cannever be pinned down”. It’s a philosophy worth getting your hands dirty for.
Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band (Lesson & McCartonado)
It was forty years ago today,
St. George's taught this band to disband
They've been going in and out of style
But they're guaranteed to raise a smile.
So may I introduce to you
The act you've known for all these years,Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band.
We're Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band,
We hope you will enjoy the show,
We're Sgt. Whelan Phoney Hearts Club Band,
Sit back and let the evening go.
Sgt. Whelan's Funny, Sgt. Whelan's Phoney,Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band,,It's wonderful to be here,It's certainly a thrill.
You're such a fearsome audience,
We'd think twice before taking you home with us,
Rather take you far from home I don't really want to stop the show,
But I thought that you might like to know,
That the drummer's going to beat the song,
And he wants you all to sing along.
So let me introduce to you
The one and only Nacho MenaAnd Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band...
St. George's taught this band to disband
They've been going in and out of style
But they're guaranteed to raise a smile.
So may I introduce to you
The act you've known for all these years,Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band.
We're Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band,
We hope you will enjoy the show,
We're Sgt. Whelan Phoney Hearts Club Band,
Sit back and let the evening go.
Sgt. Whelan's Funny, Sgt. Whelan's Phoney,Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band,,It's wonderful to be here,It's certainly a thrill.
You're such a fearsome audience,
We'd think twice before taking you home with us,
Rather take you far from home I don't really want to stop the show,
But I thought that you might like to know,
That the drummer's going to beat the song,
And he wants you all to sing along.
So let me introduce to you
The one and only Nacho MenaAnd Sgt. Whelan's Funny Hearts Club Band...
Notable semblanza sociológica de este consueta
resumida en una escueta y apretada viñeta
digna de ser contada por el pelao Buzeta
en el bivouac a la hora de la retreta.
Obviar el recurso barato de la palabra "teta"
fue buena cosa; es como si a pito de escopeta
hubiese incluido al terrorismo de la ETA.
Al retrete, no excusado y sin etiqueta
se habría ido rematado con una buena chuleta,
después de zamparle un buen combo en la jeta
por poco imaginativo y excesivamente hueveta.
Un saludo desde el otro lado de la pandereta
Hermógenes Pérez de Arce Ibieta
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