WELCOME TO YOUR BLOG...!!!.YOU ARE N°

saludo agradecido

Hola, soy Priscilla, hna de Paulo, y  no saben lo feliz que estoy que el pueda reintegrarse a sus amistades dentro de lo posible, y lo que les agradezco su cariño y preocupacion!!! Gracias Anibal! por la invitacion y las fotos!  

Les mando su direccion:
 Clinica Sta Inés Arturo Prat 1840 , Santiago, su celu  es 98977714  por si alguien quisiera contactarlo, en este momento sus cuarteles civicos  son la Biblioteca Nacional donde gentilmente le prestan  una sala  para  que pueda estudiar, leer, pasar la tarde, y encontrarse con sus amigos,  desde que salio el libro POETAS DE CHILE donde está el como uno de ellos. Hay diferentes actividades y una cafeteria muy agradable como punto de encuentro.- 

Como yo trabajo cumpliendo horarios  de oficina, solo lo veo el Dgo donde  mi tia Anita Monge, donde hacemos "familia"  asi que le imprimire los mails le han enviado y las fotos y se las llevaré este dgo!

 Estará feliz! 


El tiene de todo gracias a Dios, lo unico que necesitaria para integrarse mas  seria un Notebook para poder enseñarle la comunicacion actual de internet y mails,  y pueda  participar mas  de sus amigos queridos, y sobre todo no tenga que pasar por mi  y asi se sienta menos dependiente, o controlado.  Yo le regale un pc antiguo pero no sirvio...

PEDIDO VOLUNTARIO

 Si alguien disponiese  de  uno por ahi que no use  seria genial, tiene que ser basico para que el lo pueda entender... ( perdonen la patudes!) desde ya se los agradezco de aqui al cielo, porque no saben lo trizte que es a cada descompensacion verlo en el psiquiatrico por meses,  creo que no seria capaz de soportar otra vez... ( el año pasado tuvo dos por falta de una) y asi estaria ocupado y contactado! 
(Les ruego no le digan de esto  para que no se sienta mal...me mataría...ya que iria  contra las costumbres  reales de Versailles! ) 

 Solo me resta decir:  

Vivan los Georgian s!  tan destacados como   sencillos y piadosos, tal cual  le agrada  al Señor! 

Un abrazo fraterno a cada uno 

Priscilla 
mi celu es 94864367 por cualquier cosa.- 

Carta de Enrique Fontecilla a los compañeros de curso de PP Aldunate‏

 Querido Pedro Pablo no hace falta que corras ni batir ningún record para llegar al cielo, a una persona tan cariñosa y generosa como tu te están esperando con los brazos abiertos, triste es decirlo pero tienes pero te tienen la pista de atletismo preparada para que puedas batir tus propios récords.
Se que podrás leer este correo desde el cielo, seguiré tus sabios consejos al pie de la letra, de como afrontar el reto continuo de la vida.
te quiero y te querré siempre desde los recuerdos tan entrañables que pude compartir contigo y de las múltiples anécdotas del pasado que nos hacían reír a carcajada limpia.
El siempre supo defenderme y darme inyecciones de moral para hacer frente a la vida y aconsejándome continuamente que yo era un autentico privilegiado.
Permítanme contar un par de anécdotas sobre el.
Se acuerdan ustedes durante los exámenes en el colegio, su enorme tranquilidad frente a los ejercicios a pruebas a realizar, comiendo cuchufis o los barquillos de manjar blanco, esperando siempre a que alguno de nosotros le pasáramos el examen, quien se podía negar a hacerlo nadie verdad.
Era y seguirá siendo un tipo increíble.
También en uno de múltiples pasos por Madrid, en una cena yo estaba siendo atacado ligeramente por un grupo de personas, y el salio al paso con su gran carisma diciéndoles que toda su personalidad se la debía a su amigo Enrique Fontecilla, y para acabar por que el elenco seria interminable, la de tardes que pasábamos en mi casa en Santiago oyendo los discos de los Doors.
Créanme amigos del pasado pero no olvidados, que para mi y mi familia esta perdida es absolutamente irreparable.
Siempre he pensado que las buenas personas se van antes al cielo, y que los menos buenos como es mi caso nos toca quedarnos mas tiempo en la tierra.
Un abrazo muy fuerte a todos mis compañeros del colegio y os espero en Madrid y espero veros cuando vaya a Chile. 

Renault Twizy electric car video review

AQUI

Marzo caliente

ALFREDO JOCELYN-HOLT, desastre




“El invierno de 1788-1789 fue muy frío. La laguna de Venecia, helada, podía ser atravesada a pie… En Francia la cosecha del verano anterior había sido mala. El pueblo sufría, se inquietaba, se agitaba. En las provincias se produjeron revueltas y escenas de pillaje… La misma malevolencia obscura habitaba el cielo, las instituciones y la administración”. Jean Starobinski, mediante esta somera semblanza, como tratándose de una primera escena teatral, da cuenta de unsentir ominoso, de mal agüero, antes de la caída del telón de la Francia monárquica.Traigo a colación el texto anterior para recordar que así es cómo los historiadores escribimos la historia. Un cúmulo de malas noticias consecutivas, tengan o no relación entre ellas, sirve a menudo de signo de un desajuste sistémico y anticipado de proporciones cósmicas. Y, vaya que hemos tenido noticias funestas, ahora último. La historia, a veces, se escribe sola, y los historiadores no hacemos más que registrarla. En efecto, se nos apareció y se nos fue marzo 2015: de no olvidarlo. Corrupción (por lo visto, transversal) acaparando titulares y noticieros sin dar respiro; calores y sequía por séptimo añoincendios (en varios focos);inundaciones en el norteviolencia urbana (también en varios focos); caída firme del gobierno y su cuestionada Presidenta… y eso que recién comienza el año.Lo más delicado de todo esto -en sentido político- es la agitación ciudadana. La Presidencia tiene a su haber formidables reservas de poder; puede soportar quién sabe cuánto más descrédito del que ya se ha hecho evidente. La naturaleza por estos lados no ayuda, eso lo sabemos desde siempre; que el Estado no haga el trabajo que le corresponde (cito a Iván Poduje en el último Qué Pasa) es incompetencia aunque, esperemos,  remediable. Pero, ¿qué se está haciendo con la violencia que estalla en circunstancias infaustas como por las que transitamos? En Santiago Sur mataron a un carabinero. En Lo Barnechea-La Dehesa, residentes de muy diversa condición social han debido soportar jornadas seguidas de tiroteos (con un muerto a cuenta), bloqueo de uno de sus accesos, robos y asaltos. A un amigo mío le intentaron robar su auto que él estaba más que dispuesto a que se lo llevaran, pero algo les pasó por la mente a los asaltantes y le pegaron un fierrazo en la cabeza; esto en La Dehesa el sábado por la noche, estacionado, esperando a uno de sus hijos que estaba en una fiesta. Días antes habían hecho lo mismo en el mismo barrio a una señora que lamentablemente se las llevó mucho peor (le desfiguraron la cara). Otras dos personas que acudieron a la comisaría a hacer denuncias semejantes les dijeron que se fueran; la poblada amenazaba con asaltar el cuartel policial.La respuesta del gobierno ha sido no menos preocupante: están pensando en decretar estado de sitio “preventivo” (figura desesperada que no existe en nuestro ordenamiento legal) a fin de evitar hechos delictuales de este calibre. Como para alarmarse en más de un sentido, me temo.

Velas para nuestros héroes


"Este país podrá mirar a la cara a Benjamín Gálvez cuando el día del combatiente sea reemplazado por el día del verdadero combatiente, o sea, del carabinero muerto..."

La voz del pequeño Benjamín de 7 años, al interior de una iglesia, diciendo "papá, papá", ante el ataúd de su padre, el carabinero Alejandro Gálvez, asesinado el "día del combatiente", me persigue, no me deja. Yo también tengo un hijo que se llama Benjamín, que tiene 28 años y cuya fotografía a los siete años tengo aquí en mi pieza. Es como si el tiempo se hubiera detenido ahí, en esa primera infancia. Cierro los ojos y estoy andando con él en bicicleta, como anduvimos por primera vez a sus ocho años; con él me sigo riendo en el jardín, con él invento cuentos infinitos y preparo un plato de tallarines gloriosos. Esos momentos eternos son tal vez los más puros y plenos de la existencia de un ser humano, los años en que nuestros niños son nuestros compinches, nuestros aliados y nosotros sus héroes. En esos años es cuando los padres protegemos a los niños de las pesadillas y miedos que acechan, cuando les abrimos incondicionalmente los brazos para que salten al vacío, al peligro, a la realidad, a la vida. El mejor paracaídas para un niño hombre en esta caída libre que es la vida es su padre. Su padre héroe contra el que se rebelará después en la adolescencia, su padre pródigo que lo recibirá después de todas las batallas y todos los errores. Benjamín Gálvez no tendrá nunca más esos brazos para contenerlo, su héroe se desangró en plena calle, la infancia terminó de golpe y nadie, nadie puede nombrar o calcular ese vacío inconmensurable que deja la ausencia de un padre en la vida de un niño. Es tan inmenso ese vacío, esa herida expuesta, que todos debiéramos asomarnos ahí y oír a Benjamín gritando "¡papá, papá!", no como voyeristas de noticias policiales, sino como padres de un país donde los héroes son acribillados en plena calle por jóvenes de 16 o 18 años, con una frialdad que hiela la sangre. No es el primer hijo de carabinero que queda sin padre en estos últimos años. Los carabineros se han convertido en la carne de cañón de políticas de seguridad que han fracasado, que siguen fracasando todos los días. A ese fracaso se suma la acusación a los jueces, la acusación de que no son lo suficientemente drásticos y no aplican las penas en toda su extensión a los asesinos de carabineros. Los mismos carabineros que han salvado la vida de muchos jueces, autoridades públicas y ciudadanos para que estos se puedan abrazar en paz con sus niños después de cada jornada, esos mismos no podrán abrazar en la noche a sus propios hijos. Qué paradoja: los que nos cuidan no son cuidados de vuelta por una sociedad que no parece querer ver el rostro de sus mártires. Una sociedad que no reconoce a sus héroes es una sociedad que se desprecia a sí misma. El grito de Benjamín ante el ataúd de su padre es el grito de todos los hijos de carabineros mártires de estos años, que claman por una doble ausencia: la ausencia de sus padres y la ausencia de una autoridad que esté a la altura del heroísmo de sus padres. Si hubiera sido un civil el asesinado, las calles se habrían llenado de velas, en homenaje justo al caído. ¿Cuándo prenderemos las velas y llenaremos las calles con ellas por los carabineros muertos, esos hijos del pueblo que admirábamos cuando niños pero que después olvidamos, porque nos acostumbramos a que siempre estuvieran ahí, en medio de la noche, cuidando nuestro sueño y el de los nuestros? Ellos están ahí desangrándose, solos, en el pavimento, ellos, los verdaderos combatientes por un mundo mejor, los carabineros huérfanos. Este país podrá mirar a la cara a Benjamín Gálvez cuando el día del combatiente sea reemplazado por el día del verdadero combatiente, o sea, del carabinero muerto. Porque para mí un combatiente no es el que dispara por la espalda, sino el que da la cara al peligro, con valentía y con honor. El que sale a enfrentar a la muerte y va no solo pensando en su propio hijo en ese momento, sino en todos los hijos de su país y va llorando y al mismo tiempo va sonriendo.

Libertad de cátedra en la UC



Lamento muy sinceramente los malentendidos que ha causado dentro y fuera de la Pontificia Universidad Católica de Chile mi decisión de no renovar el mandato canónico al profesor Jorge Costadoat sj. Por ello, he considerado necesario referirme a algunos aspectos que explican esta determinación, desmienten que la libertad de cátedra haya sido vulnerada y aclaran que esta decisión no afecta al resto de las facultades de la Universidad.

La organización jurídica de nuestra Universidad puede llevar a equívocos. En una Universidad Pontificia, la Facultad de Teología tiene un estatuto propio, distinto al del resto de las facultades. Ella está bajo la responsabilidad directa del Gran Canciller. El estatuto particular de la Facultad de Teología es conocido por todos sus profesores, quienes han aceptado libremente ser miembros de ella.

Conforme a este estatuto, se requiere un mandato canónico para ejercer la docencia en esta facultad. Otorgar este mandato no es un trámite administrativo, requiere discernimiento del Gran Canciller, a partir de todos los antecedentes que tenga a la vista. De todos los mandatos solicitados en los últimos años, el del profesor Costadoat es el único que no ha sido renovado.

Al asumir en 2011 la Gran Cancillería, me encontré con que el profesor J. Costadoat no tenía el mandato para enseñar por problemas de larga data. Buscando con buena voluntad regularizar su situación y como un acto de confianza, a inicios de 2012 y luego de un diálogo con él, le concedí el mandato canónico por tres años, bajo el compromiso de superar esas dificultades.

Sin embargo, los problemas se mantuvieron, y dadas las atribuciones que me otorgan los estatutos solicité una completa información a la Universidad. A partir de ella constaté, por ejemplo, que en un curso mínimo dictado por el profesor, en reiteradas ocasiones entre 2012 y 2014, y que está en el corazón del proceso formativo de un teólogo y de un futuro sacerdote, se han evidenciado sostenidas falencias. Como me lo han señalado, y ha quedado consignado por escrito, el profesor no se ha ceñido al programa ni ha entregado buena parte de los contenidos fundamentales del curso, desdibujando su esencia y obligando a algunos alumnos a estudiar la materia por sus propios medios. En mi evaluación, este elemento lo he sopesado como esencial.

Respeto que el profesor J. Costadoat ejerza su libertad como teólogo e investigador en la Universidad Católica. Así se lo manifesté explícitamente al profesor. No obstante, no solo es mi derecho, sino también mi responsabilidad, que en la Facultad de Teología, y desde ella, se enseñe la doctrina de la Iglesia y que los alumnos que allí se forman la perciban sin confusiones (cf. Estatutos, 20 a). Por tanto, esperar que un profesor enseñe los contenidos fundamentales de un curso no es desconocer su libertad de cátedra, sino exigirle un mínimo de rigor que, a mi juicio, no se ha cumplido.

Considerando además otros aspectos, que atendí en su mérito, resolví no renovar el mandato canónico para enseñar. Como lo ha expresado el rector, la no renovación refiere solo a la docencia. Por tanto, no es efectivo que haya sido desvinculado de la Universidad. De hecho, en un futuro su situación puede ser evaluada.

Reafirmo categóricamente que en la Pontificia Universidad Católica de Chile existe libertad de cátedra para sus profesores e investigadores, y que esta situación muy excepcional no la pone en duda. En nuestra Universidad se garantiza a sus miembros la libertad académica en el marco de la dignidad de la persona y la búsqueda sincera de la verdad y del bien común.

Respeto a quienes no comparten esta decisión, comprendo su desazón y estoy consciente de que la gran mayoría que ha manifestado su inquietud lo hace por gran compromiso con la Universidad. No obstante, tengo la certeza de que el camino elegido, que no es fácil, es el que me corresponde en conciencia asumir en función de mi responsabilidad como Gran Canciller.

Ricardo Ezzati Andrello
Cardenal arzobispo de Santiago
Gran Canciller Pontificia Universidad Católica de Chile

LA PELICULA

De héroes saltados olímpicamente o socavados por dentro, a la dimensión coreográfica de películas corales (a veces fallidas) de un cine anclado no en la mirada de un protagonista sino a un cierto ethos colectivo...‏

HÉCTOR SOTO, 


Hoy el asunto puede mover a risas, pero hasta bien entrados los años 60 los cineastas de izquierda todavía seguían abrumados por el desafío de filmar películas que trascendieran la perspectiva individual de los héroes cinematográficos y entregaran al público la dimensión colectiva de los procesos históricos. Malas lecturas de Eisenstein y otros clásicos del cine soviético los hacían rechazar de plano al héroe solitario. El protagonismo en un cine verdaderamente revolucionario tenía que ser del pueblo. Lo demás era una concesión reaccionaria al cine de Hollywood, tras el cual, sí, hay una vigorosa tradición de desconfianza por la colectividad y de exaltación del individuo.
Por cierto que no es fácil hacer películas de protagonismo colectivo. Ni siquiera lo es articular historias en las cuales el perfil del protagonista sea muy débil o esté demasiado diluido. Aparte de otros, este quizás sea el mayor problema de la última cinta de Paul Thomas Anderson, Vicio propio, basada en la novela homónima de Thomas Pynchon. La cinta no funciona mal como aproximación a la atmósfera y al clima emocional que acompañó en los Estados Unidos al derrumbe de los sueños utópicos de los años 60. Pero la verdad es que la obra es muy poco satisfactoria como relato, como experiencia de provocación intelectual y emocional, entre otras cosas porque la trama es casi incomprensible, porque nunca sabemos bien quién está narrando y porque a estas alturas es difícil que algún espectador pueda identificarse con un detective privado patilludo y volado que no hace otra cosa que pitear durante toda la película. Qué envidia, dirán algunos. El problema es que nadie tiene muy claro de qué modo ese personaje está viendo y sintiendo el mundo y, por lo mismo, es improbable que el público pueda ponerse en su lugar. No es la primera vez que el cine de Anderson cojea por este lado. Ya en Petróleo sangriento costaba decidir si el director estaba con el padre o el hijo y la misma confusión terminó sepultando a The master en el nicho de las rarezas fílmicas, como historia de un gurú que nunca logramos comprender y de un discípulo que termina siendo aun más marciano que el maestro.
Desde este ángulo, el resultado de Vicio propio es lamentable porque Anderson filmó en los años 90 dos títulos excepcionales -Boogie nights y Magnolia- que llevaron muy lejos la idea del peso del colectivo en las decisiones individuales. Las dos fueron películas más bien corales, pero las dos tuvieron ejes emocionales sólidos y claros. De hecho las dos fueron cintas muy emotivas. Que este largometraje no lo sea habla de una insuficiencia en la construcción de la historiaAlgo se hizo mal ciertamente si al espectador le termina importando un rábano lo que les ocurra o deje de ocurrir a los personajes.
Hoy se ve más claro que nunca que -quizás mucho más que a Scorsese- el mejor cine de Anderson tributó a Robert Altman. Altman, que filmó películas notables pero también unas cuantas infamias, fue un cineasta muy heterodoxo y un tanto anarco. Curiosamente, bien podría ser quien fue más lejos, en títulos como Un día de bodas, Nashville o Short Cuts, la idea de un cine anclado no a la mirada de un protagonista sino a un cierto ethos colectivo. Quizás por eso las buenas películas suyas tenían una dimensión coreográfica que recogía muy bien el espíritu de los tiempos, por decirlo así. No importaban tanto los carácteres como las interacciones de grupo. Altman no dejó para la posteridad grandes héroes. Pero sí momentos gloriosos de la llamaba comedia humana.
Así como Robert Altman se saltó de manera olímpica la figura del héroe, así también hay realizadores que la socavan desde dentro. No sólo en este plano Scorsese ha sido un maestro. Varias de las figuras protagónicas de su cine -Taxi driver, Toro salvaje, El lobo de Wall Street- son verdaderos descensos a la patología pura y dura de estos tiempos. Scorsese tiene debilidad por los héroes enfermos y escindidos y este sería un sesgo privado suyo sin la más mínima importancia si no fuera porque sus películas son capaces de instalarnos -no siempre a disgusto- en el centro de esos traumas y esquizofrenias. Son las de sus personajes, son las suyas y, en alguna medida, son también las nuestras.

Nowhere man, born in Chile, translates to spanish Karl Kraus, Imre Kertész, Joseph Roth, Elias Canetti, Goethe, Zweig, Kafka,...and lately Leyendo a Agustín (Ediciones del Subsuelo), Miklós Szentkuthy, La filosofía del vino (Acantilado), Béla Hamvas.‏

Lo primero es el acento. Escuchamos hablar a Adan Kovacsics (1953) y no es fácil identificar de qué país viene. Por momentos parece argentino y luego nos perdemos en su tono neutro hasta que habla de Chile, que es donde nació y vivió hasta los 14 años. Luego, partió a Viena junto a sus padres -que eran húngaros- y no regresó más. Allá, estudió Filología y Filosofía, y luego se instaló en 1980 en Barcelona, donde se dedicó a la traducción literaria. Gracias a él, de hecho, hemos descubierto a autores tan importantes como el húngaro y Premio Nobel Imre Kertész, de quien ha traducido prácticamente toda su obra. 

-Hace poco terminé de traducir su último libro, que saldrá a fin de año -cuenta Kovacsics desde Barcelona, donde trabaja para editoriales como Acantilado, Minúscula y Galaxia Gutenberg, traduciendo escritores desde el alemán y el húngaro. Autores como Joseph Roth, Elias Canetti, Goethe, Zweig y Kafka, entre otros. También ha empezado a trabajar para Ediciones UDP: el año pasado publicaron su traducción de Libro de dichos y dudas, de Arthur Schnitzler, y ahora acaba de aparecer Karl Kraus en los últimos días de la humanidad, un libro por momentos inclasificable, en el que Kovacsics recorre la vida y obra de Kraus -uno de los escritores austriacos más importantes del siglo XX-, construyendo un ensayo biográfico que puede leerse como una novela -se incluyen cartas y poemas de Kraus-, y que le sirve a Kovacsics para hablar acerca de una de sus obsesiones: el lenguaje. 

-Con este libro quería encauzar tantos años trabajando en la obra de Karl Kraus -dice Kovacsics-. Además, es una satisfacción enorme publicarlo en Chile. Cierra un círculo, es algo muy misterioso.

-Se fue muy joven de Chile. ¿Tiene algún vínculo con el país?
-Poco vínculo. Algunos amigos, pero que hice acá en España. Ahora, sí hay un vínculo afectivo, porque unos años importantes de infancia y adolescencia transcurrieron allá. Aunque no me siento chileno. En realidad, no me siento de ninguna parte.

-¿Y qué recuerda de esos años que vivió acá?

-Los Andes; abrir la ventana y ver los Andes.  Ir por la calle Pocuro al colegio. Después, algunos veranos en El Quisco, la playa. Permanentemente recuerdo esas cosas.

-¿Y le queda algo del lenguaje chileno? ¿Nota algo de eso en sus traducciones? -No lo sé. Mi forma de traducir no es, en todo caso, como la de un traductor español, por ejemplo. Ahora, en la traducción siempre se transparenta el lenguaje del traductor, no hay un lenguaje neutro, así que quién sabe…

-Y en qué idioma se siente más cómodo cuando traduce: ¿el alemán o el húngaro?-Hablo mejor el alemán, porque estudié en alemán. Ahora, el húngaro es más lengua doméstica, porque se hablaba en mi casa. Cuando traduzco, normalmente tengo dos libros y procuro que sean de las dos lenguas. Y según cómo me despierte, agarro uno o el otro. 

-De los últimos libros que ha traducido, ¿cuál ha sido el que más lo ha impresionado?-Leyendo a Agustín (Ediciones del Subsuelo), de Miklós Szentkuthy, y La filosofía del vino (Acantilado), de Béla Hamvas. Son dos libros extraordinarios.
“Karl Kraus en los últimos días de la humanidad”, de Adan Kovacsics. A $14.000.

La historia del rock puede ser una teoría del tiempo (¿Es por ello que los dinosaurios del rock nunca mueren? Permanecen decrépitos para siempre...)‏

Greil Marcus viene insistiendo en esto desde hace mucho: la historia del rock puede ser una teoría del tiempo. Una teoría que no es lineal sino acumulativa y algo retorcida, un juego de citas que explota en un laberinto de espejos. Ese laberinto, que es de lo que trata La historia del rock and roll en 10 canciones, vive cambiando permanentemente porque sus ecos existen fuera de lo obvio, habitan en lo subterráneo como líneas de fuerza invisibles capaces de recorrer el siglo.

No digo nada nuevo en esto. Su autor, crítico cultural y de rock, armó alguna vez en Rastros de carmín una historia completa de la cultura leyendo un viejo single de los Sex Pistols hacia atrás, cubriendo los movimientos de vanguardia pasando por la comuna de París y de ahí a la Edad Media y los cátaros. La historia del rock and roll en 10 canciones repite ese movimiento, pero a menor escala. Acá, no nos importan demasiado las canciones que seleccionó Marcus (donde caben “Transmission” de Joy Division hasta “Money changes everything”, que alguna vez tocó Cyndi Lauper, por ejemplo), sino el modo en que ellas funcionan de modo fractal, devorándose a sí mismas mientras se estrellan con su época para definirla y cambiarla.

Ahí, la erudición de Marcus es algo afectivo y corresponde al modo en que los melómanos son un público capaz de apropiarse de las canciones para darles sentido a su vida. Quizás esto sea lo más bello del libro; esa pasión que siente su autor por los pequeños objetos olvidados, ese deseo por disparar un sinfín de historias mínimas que pueden condensar al mundo, y la renovación de la promesa de leer al rock como un arte capaz de agarrar algún viejo single perdido para convertirlo en un museo de los afectos.

“La historia del rock and roll en 10 canciones”, de Greil Marcus.

La mentira es el mejor instrumento de supervivencia,


aunque eso lo sabe cualquiera que lleve varios años casado. Claro que además de servir para casi todos los problemas domésticos, viene de perillas al momento de armar árboles genealógicos. Una mentira piadosa por acá, una omisión por allá y cualquier familia con pretensiones ya parece más presentable a la hora de cambiarse de barrio. Y es precisamente en torno a esas mentiras piadosas sobre las que se arman los relatos familiares de una serie tan entretenida como cualquiera protagonizada por Chris O’Dowd. 

Family Tree son ocho breves capítulos en la vida de Tom, un treintañero cesante y sin pareja, que por culpa de una fotografía misteriosa que llega a sus manos tras la muerte de su tía abuela, comienza a armar el árbol genealógico de su familia: los Chadwick de Londres. De un bisabuelo que trabajaba vestido de caballo en un circo pobre, a los parientes perdidos en la California profunda, Tom viaja en busca de una familia y encuentra un montón de situaciones absurdas y delirantes que nos recuerdan por qué siempre el humor inglés es mejor que el humor a secas.
“Family Tree”: por HBO GO.

Nunca ha sido fácil trabajar con la familia.

Mucho menos en política. Son cosas tan obvias que parecen escritas en algún manual para principiantes, pero aun así siempre hay gente dispuesta a no escuchar. La gran intriga política de este verano, sobra decirlo, tiene mucho que ver con eso: un familiar se acerca al presidente y le pide un puesto de confianza. La idea es pésima, claro, pero de todos modos insiste. El presidente le dice que se verá mal, que le criticarán por no tener las credenciales necesarias, que más de alguien dirá que es nepotismo, que no es necesario correr riesgos gratuitos. Mucho menos en política. El familiar, sin embargo, ha visto el poder de cerca durante demasiados años y le parece que ese mundo huele muy bien. Que desde ahí la vida se ve mejor. De hecho, cree que lo suyo también es la política. Así, una noche se convence de que pagará el precio, que se tragará todas las críticas que sean necesarias. Y, al poco tiempo, porque hay gente a la que no se le niega nada o porque los lazos familiares son más fuertes que el acero, la familia del presidente pasa a ser -redoble de tambores- una familia de políticos.

Como verán, a Claire Underwood (Robin Wright) se le abrió el apetito. Desde que Francis Underwood (Kevin Spacey) llegó a la presidencia de los Estados Unidos, su mujer ya no se conforma con ser la primera dama. Ahora Claire, el personaje con el mejor peinado de todas las series, quiere dar un paso adelante y transformarse en la embajadora de los Estados Unidos ante la ONU. Más allá de si sus planes se cumplen o no, es interesante cómo la tercera temporada deHouse of Cards, la exitosa serie que recrea lo que hay tras las bambalinas de la política estadounidense y que se puede ver desde hoy en las pantallas de Netflix, enfoca con perspicacia la vida doméstica del poder. O más en concreto, el modo en que una familia -un matrimonio, en este caso- se enfrenta al dilema de favorecer o no a uno de sus miembros con una designación a dedo, que todos saben que será polémica y que, en el mejor de los escenarios, generará pocos problemas. 

Cualquiera que haya visto las dos temporadas anteriores ya sabrá que el asunto no es grave, pues Underwood es un tipo creativo que siempre tiene una solución a mano. Pero las peripecias argumentales con las que triunfa cada vez que está en problemas son una parte más de la puesta en escena. House of Cards también está llena de silencios, de miradas cómplices e incluso retrata de un modo magistral cierta experiencia vicaria que supone el poder. Claire, que nunca ejerció un cargo público, no sólo apoyó y forjó la carrera de su marido, sino que incluso dio la cara y mintió frente a las cámaras para salvarle el pellejo. O sea, durante años ha vivido y ejercido el poder a través de Frank como una experiencia en segundo grado, pero ahora que su marido es presidente cree que ya es tiempo de terminar con el simulacro y pasar al frente.

En un momento, sin ir más lejos, lo mira a la cara y dice lo que ya todos sabíamos: “Eres presidente gracias a mí”.  

A estas alturas, está claro que Frank Underwood no lo tendrá fácil. De hecho, estarán todos en su contra. Y todos son literalmente todos: los demócratas, los conservadores, la gente de la calle y hasta un presidente de Rusia cómicamente parecido a Vladimir Putin, pues ahora Underwood también conspira fuera de la Casa Blanca. Para colmo, los únicos que estarán de su lado serán los asesores de prensa, aunque esos dos, Remy y Seth, son más terroríficos que los mismos rusos. En todo caso, y como viene siendo una tradición, Frank jamás se sienta a negociar sin un as bajo la manga y esta temporada su ambicioso programa para generar trabajo le salvará -o no, eso queda por verse- el pellejo.

UN MUNDO PARA FRANCIS
House of Cards, de un tiempo a esta parte, se ha instalado en un sitio privilegiado. No sólo fue la primera serie en triunfar fuera de las pantallas de televisión -o en cuestionar el paradigma de la dosificación programática y soltar de sopetón todos los capítulos de una temporada-, sino que se ha transformado en un objeto cultural profundamente contemporáneo. De hecho, quizá resulte tan contemporáneo precisamente porque lo distribuyen por internet y cada uno lo ve a su antojo, y en él se resumen viejas tácticas y estrategias sacadas de El arte de la guerra, de Sun Tzu, junto con un buen resumen de las tendencias y las noticias internacionales del último año. PorqueHouse of Cards, al parecer, esta vez acepta el reto de transformarse en elzeitgeist o en el espíritu de estos tiempos. Y eso tal vez es lo más fascinante. Al menos en los primeros seis capítulos de este regreso se cuelan las ansias rusas de reaparecer en el mapa internacional, tal como no sucedía desde la guerra fría; los ataques con drones en el Medio Oriente, que transforman a los muertos en daños colaterales; la industria independiente de los juegos de computador, que hace rato logró entrar en el mundo de los adultos; la omnipresencia de los servicios de inteligencia, que rastrean cada una de nuestras búsquedas en Google; o el todavía pobre papel de la mujer en la política -los hombres, muy machitos, aún fuman un habano solos al final de una comida- y así, en una lista larga y dilatada. 

Uno de los puntos más interesantes, quizá, es que dos de las Pussy Riot -esa banda feminista rusa que terminó en la cárcel por hacer una performance en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú- se reúnen con el ficticio presidente ruso por intermediación de Underwood. Con ese giro, House of Cards devela su mejor carta: las ansias de verosimilitud y las ganas de instalarse ahora como una versión alternativa de la política actual. 

Durante sus primeras temporadas, la serie a ratos dejó de lado esa verosimilitud -como cuando Underwood sacaba a Zoe Barnes, la intrépida periodista, de su camino-, pero ahora los guionistas parecen echar pie atrás. A ratos es como si el mensaje fuera somos una ficción, por supuesto, pero quizá no. A buenas y a primeras, los argumentos y las mil maniobras de Frank -que en algún momento llegó a aburrir, tal como aburren todos los personajes que siempre se salen con la suya- en esta temporada parecen más reales y, por lo mismo, menos infalibles.  

El matiz no es menor. Si todo es ficción y nada más que ficción, House of Cardses una serie de intrigas políticas. Si ofrece una realidad paralela, o al menos un mundo posible muy parecido al nuestro, perfectamente podría ser una serie de terror. 

En una de esas, su éxito tiene que ver con esto mismo. Además de un puñado de excelentes personajes y de un guión inteligente, pareciera que le da al público precisamente lo que quiere ver: la fantasía de que la política es la extensión de la guerra por otros medios, tal como decía Carl von Clausewitz, el famoso militar y estratega prusiano. Que todos esos señores bien vestidos, con trajes a la medida y con asesores que les abren las puertas de los autos con una ligera reverencia, no son más que soldados luchando en un campo sin leyes ni decencia. Que la respetabilidad, a fin de cuentas, se gana con sangre. Que tanta elegancia y sofisticación no puede ser cierta.

¿Por qué suben las frutas y verduras?


"59. Por la desertificación de las tierras agrícolas.60. Por el alto precio de los cítricos en Estados Unidos. 61. Por la ineficiencia del sistema de canales para regadío..."


1. Por la sequía.

2. Por las heladas.

3. Por el sistema eléctrico de tarificación regulada.

4. Porque en la economía todo está entrelazado.

5. Por la escasez de mano de obra que existe en el campo.

6. Por la presencia del veranito de San Juan.

7. Por los paros portuarios.

8. Por el alza de combustible.

9. Por el fenómeno de El Niño.

10. Por las modificaciones al Código de Aguas.

11. Por el aumento sostenido del dólar.

12. Por el escenario internacional.

13. Por la emergencia agrícola que se traspasa al precio de los alimentos.

14. Por el temor a que Grecia abandone la Eurozona y vuelva al dracma.

15. Por el alza del tipo de cambio.

16. Por el aumento del IPC.

17. Por factores estructurales como el alto precio de la energía.

18. Por el fenómeno de La Niña.

19. Por la sequía instalada.

20. Por el déficit hídrico.

21. Por la estacionalidad de la producción.

22. Por la política agrícola de Nicolás Maduro.

23. Por la falta de precipitaciones.

24. Por la lluvia cuando es mucha.

25. Por la lluvia cuando es poca.

26. Por el aumento de los peajes en las carreteras de Chile.

27. Por las tarifas eléctricas que afectan a la agricultura.

28. Por las granizadas.

29. Por la caída sostenida del euro.

30. Por los caminos cuando están intransitables.

31. Por el aumento de la demanda.

32. Por las bajas temperaturas.

33. Por el aumento del valor del flete.

34. Por el complejo escenario internacional.

35. Por la tendencia alcista.

36. Por razones puntuales.

37. Por la baja del petróleo y el alza del diésel.

38. Por el aumento en el cobro del tag.

39. Por una escasez coyuntural.

40. Por el aumento brusco del precio del dólar.

41. Por los costos de producción.

42. Por el precio de paridad de importación para los granos.

43. Por el cambio medioambiental.

44. Por el alto costo de los plaguicidas importados.

45. Por la contracción del mercado chino.

46. Por la baja del IPC.

47. Por la incertidumbre debido al cambio climático.

48. Por el encarecimiento de la mano de obra campesina.

49. Por la lluvia.

50. Por el conflicto en La Araucanía que afecta el tránsito en la Ruta 5 sur.

51. Por la temida lluvia matapajaritos.

52. Por las exportaciones de productos agrícolas.

53. Por la ausencia de lluvia.

54. Por el alto costo fijo de las semillas y fertilizantes.

55. Por la volatilidad en el precio de los alimentos.

56. Por la disminución del tipo de cambio.

57. Por la expansión del mercado chino.

58. Por las crecidas de ríos y las inundaciones.

59. Por la desertificación de las tierras agrícolas.

60. Por el alto precio de los cítricos en Estados Unidos.

61. Por la ineficiencia del sistema de canales para regadío.

62. Por el avance de la camanchaca.

63. Por el IPC.

64. Por las variaciones propias del mercado.

65. Por el clima.

66. Por la vaguada costera.

67. Por la sequía cuando causa estragos.

68. Por la huelga en el Canal de Panamá.

69. Por las importaciones de productos agrícolas.

70. Por la falta de mano de obra especializada.

71. Por todo.

FELICES PASCUAS!!‏

Estimados amigos(as), buenas tardes.



Cordiales Saludos


“Sean humildes, amables, comprensivos, y sopórtense unos a otros con amor.”  (Efesios 4:2)

Jueves santo.

La última cena.

Hoy entramos en 3 días de silencio interior.
Son los tres días de la PASION.
Jesús comparte la última cena con sus apóstoles, E instituye la eucaristía diciendo:
"hijos míos yo estaré siempre con ustedes hasta el final del mundo".
Y ese es el regalo de la santa Misa. Ahí siempre estará presente.

También lavó los pies de los apóstoles diciendo:
Ustedes también deben de lavarse los pies unos con otros",dándonos un gran  ejemplo de humildad.
Señor, yo observo y oigo todas estas cosas que tú hicistes por mí y sólo te puedo decir,
Padre, que grande es  Tu misericordia.

La tragedia griega


"Hoy Grecia es casi única en el mundo, al presentar una crisis financiera multidimensional: crisis fiscal, crisis externa, crisis bancaria y crisis cambiaria..."


Frente a una virtual cesación de pagos de Grecia, en 2012, la Troika (formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI) aprobó el segundo rescate financiero de Grecia después de la crisis de 2008-2009. En este segundo acto de su tragedia, Grecia recibió nuevos créditos internacionales, cuya entrega es condicional al cumplimiento gradual de un programa de austeridad fiscal y reformas estructurales. Las condiciones financieras de los créditos de rescate son excepcionalmente favorables a Grecia: tiene una deuda mucho más alta en relación con su PIB que Portugal, Italia o España, pero paga la mitad del interés que cancelan los países mencionados.

No obstante este trato preferencial otorgado por la Troika, las reformas griegas fueron tímidas y los resultados, tanto políticos como económicos, han sido desastrosos. La profundísima depresión económica continúa, reflejada en una tasa de desempleo de 26,1% y una tasa de desempleo juvenil de 50,8% en 2014.

Así, hoy Grecia es casi única en el mundo, al presentar una crisis financiera multidimensional: crisis fiscal (de deuda pública), crisis externa (de no acceso a capitales internacionales), crisis bancaria (retiro masivo de depósitos bancarios) y crisis cambiaria (un régimen cambiario inflexible e insostenible, por pertenecer al área euro).

En lo político, Grecia también pertenece más al tercer mundo que al primero. Sus instituciones son débiles y la falta de transparencia en la política y los negocios es endémica. La corrupción de las élites históricas que dominan la política y los negocios es masiva. Los créditos bancarios otorgados a oligopolios dominados por algunas familias bien conectadas políticamente carecen de buenas garantías. La corrupción en la asignación de contratos del Estado (por ejemplo, a proyectos de infraestructura o adquisición de armas) es masiva. Transparencia Internacional ranquea a 174 países del mundo en su Índice de Percepción de Corrupción. Dinamarca y Nueva Zelandia ocupan en 2014 los lugares 1 y 2 en este ranking (que indican virtual ausencia de corrupción), mientras que EE.UU. y Chile están en las posiciones 20 y 21. Grecia empata con Italia en el lugar 69, estando entre los países más corruptos de Europa.

En reacción a su situación económica y política, los gobernantes griegos votaron en enero de 2015 por Syriza, un partido alternativo de izquierda radical populista que prometía el fin de la austeridad fiscal y el no pago de la elevada deuda externa, que asciende a € (?) 315 mil millones o 175% del PIB. Alexis Tsipras, el nuevo primer ministro, intenta renegociar el monto y las condiciones de pago de la deuda con la Troika, amenazando con repudiarla si no logra un acuerdo para reducirla y obtener recursos frescos. Tsipras requiere urgentemente de recursos adicionales para este año (estimados en € (?) 30 mil millones), aun sin cumplir sus promesas populistas de aumentos de gastos y reducciones de impuestos. A causa de estas promesas y el posible default de deuda con una eventual salida del euro, los griegos transfieren masivamente sus depósitos bancarios desde Grecia a países estables y dejan de pagar sus impuestos. Todo ello intensifica la crisis cambiaria y fiscal del país, haciendo probable que el producto y el empleo caigan nuevamente en 2015, después de algunos pequeños brotes verdes en 2014.

A la luz de las amenazas del nuevo gobierno, la Troika suspendió, en febrero 2015, el último desembolso correspondiente a su segundo rescate. Pero Tsipras consigue un plazo adicional, que vence esta semana, para presentar a la Troika un programa razonable de reformas.

¿Cómo seguirá este tercer acto de la tragedia griega? Hay dos escenarios posibles. Primero, el gobierno logra negociar con la Troika un programa de reformas y ajuste fiscal más moderado que el actualmente vigente, pero que dista mucho de las promesas populistas que había hecho Tsipras al electorado griego. Así, Grecia logra un tercer paquete de rescate, en condiciones aún más favorables en intereses y plazos de amortización. El país sigue con el euro y la consiguiente falta de competitividad, no se implementan otras reformas económicas procompetitividad y cambios políticos pro transparencia. Por lo tanto, la inversión, el producto y el empleo siguen estancados por muchos años más, mientras aumenta la emigración griega a Londres, EE.UU. y Australia.

El segundo escenario es uno mucho más favorable para Grecia y la Zona Euro. Grecia abandona el euro e inicialmente declara el default sobre su deuda. Al introducir una nueva dracma, genera una devaluación nominal y real masiva, que restaura instantáneamente la competitividad de precios perdida en la última década. Pero el default y la inflación interna intensifican la huida de capitales, impiden el acceso al financiamiento externo y elevan los intereses reales, con lo cual colapsa la inversión y el consumo. La recesión se intensifica y la crisis bancaria se agudiza. Cae el actual gobierno y un nuevo gobierno, más razonable, negocia un crédito de rescate con el FMI, comprometiendo un programa efectivo de reformas profundas y renegociación de su deuda previa repudiada. Después de una recesión profunda, que puede durar un par de años (¿recuerda usted Chile 1983-1985?), Grecia comienza a crecer vigorosamente, a base de un tipo de cambio muy competitivo, buenos incentivos para el empleo y la inversión, y gran inversión extranjera. Hacia el 2020, el producto y el empleo se encuentran en niveles más elevados y en una senda de mayor crecimiento que bajo el primer escenario.

La Unión Monetaria Europea se beneficia al despedir a un país que es políticamente corrupto, fiscalmente irresponsable y económicamente inviable, en resumen no preparado para estar actualmente en la Zona Euro. La salida de Grecia no hace peligrar la moneda única; más bien la fortalece, por dos razones. Primero, Grecia no pesa en los mercados financieros internacionales. Segundo, la salida de Grecia representa un magnífico precedente para otros países, disciplinando sus tentaciones de irresponsabilidad fiscal y populismo político.

Pero volvamos al presente, al tercer acto del drama griego. Este ofrece cuatro lecciones para el mundo y para Chile.

Primero, la entrega de la soberanía monetaria a una unión es muy riesgosa sin la entrega de soberanía en política fiscal.

Segundo, la corrupción del sistema político, de los funcionarios públicos y de las empresas privadas es mucho más costosa -en inestabilidad política y subdesarrollo económico - de lo que creíamos hasta hace poco.

Tercero, en momentos de crisis los electorados tienden a dejarse tentar por los populismos, de colores variopintos, pero que tienen en común la oferta de recetas infantiles, insostenibles y/o autoritarias.

Cuarto y último, el diseño y la implementación de reformas profundas deben ser muy cuidadosas en lo técnico, aprovechando los avances teóricos y la rica experiencia internacional. En Grecia, en Chile y en todo el mundo abundan las reformas bien intencionadas, pero mal pensadas y ejecutadas, que luego cuestan años o décadas para ser revertidas o corregidas.

Un centro inexistente


"No todas esas son mis opciones y quizás tampoco sean las suyas, pero qué bien le haría a Chile que esa alternativa, esa manera de vivir, llenara el espacio de un centro hoy inexistente..."


Jorge Pizarro ha sido elegido presidente de la Democracia Cristiana. En esos comicios han votado menos de 20 mil militantes de entre sus 113 mil inscritos. Algo así como el 15%. Los números son muy bajos, pero el problema fundamental no es la escasa participación, sino la débil identidad de los votantes.

Si en la izquierda hay problemas graves con su esquizofrenia (usamos la democracia para hacer lo que nos dé la gana con ella) y en la derecha los comportamientos son depresivos (creemos en las urnas, pero perdemos casi siempre), el supuesto centro político chileno colabora a la crisis integral con su paranoia (no queremos ser como la derecha, por lo que seremos como la izquierda).

Hace años que no hay centro en Chile y la elección de Pizarro lo confirma una vez más. Una democracia cristiana bacheletista no es verdaderamente ni demócrata ni cristiana, pero logra aferrarse a los circuitos del poder. Justamente por eso, no es ni demócrata ni cristiana: es simplemente una variante más de esas izquierdas renovadas que perdieron toda la agresiva mística revolucionaria de los 60, para convertirse desde los 90 en maquinitas de administración de posiciones. El Estado es su mercado.

Que hoy no haya en Chile un verdadero centro es muy grave. Muchos compatriotas buscan dónde comprometer sus adhesiones, pero no encuentran un espacio. Son esas personas que han sido formadas al calor del cristianismo, que pertenecen a sectores medios de esfuerzo continuo; que practican silenciosamente la solidaridad y quisieran proyectarla sin rencores a unos ámbitos más amplios; que valoran la vida, la familia, el trabajo, unas costumbres austeras y la libertad de educar a sus hijos. Si les preguntan por su afiliación, después de poco cavilar, dirán que no son de derecha ni de izquierda, que son de centro, que son cristianos y partidarios de una sociedad de colaboraciones.

¿Socialcristianos? Sí, eso, pero obviamente, no democratacristianos. ¿Por qué no? Porque perciben en la DC algo muy distinto.

Saben, por sus contactos del día a día, que las personas que hoy entran a militar a ese partido tienen una sensibilidad muy diferente; saben que se inscriben en la DC jóvenes que relativizan la vida del que está por nacer; que ven con buenos ojos la legalización de pitos y flautas; que carecen de un sentido nuclear de la familia; que prefieren entregar la educación de sus hijos al Estado; que reniegan de toda autoridad en nombre de la libertad; en fin, que citan al cristianismo como un lejano marco de referencia, como un horizonte crepuscular.

Es muy triste, pero muy evidente: cada vez que surge un problema, el democratacristiano de hoy no se pregunta qué exige el cristianismo, sino qué conviene a su partido y a la coalición de gobierno. No reacciona con el instinto de supervivencia, sino con la agresividad del depredador. Y cuando se le representa su falta, no recapacita, sino que profundiza en ella con una reafirmación del error. ¿Puede darse una peor señal a quienes sinceramente piensan que una doctrina socialcristiana debe vitalizar a la sociedad chilena?

Esa otra opción existe, pero hoy no tiene referentes. Hay, efectivamente, unos modos solidarios de organizar los emprendimientos; existen los que buscan darle un énfasis fuerte a la vida comunitaria y una especial valoración a la justicia social; hay quienes cultivan una sensibilidad fina respecto de los afectos y sentimientos. Eso y mucho más configura la mentalidad y el comportamiento socialcristiano.

No todas esas son mis opciones y quizás tampoco sean las suyas, pero qué bien le haría a Chile que esa alternativa, esa manera de vivir, llenara el espacio de un centro hoy inexistente.

Miércoles santo.



Judas va a entregar a Jesús por 30 monedas.
Que traición!!!,Y Jesús tiene la audacia de llamarlo "amigo". 

A las puertas de los 3 días que vienen, tratemos de poner una mirada de perdón y de compasión hacia los que traicionaron nuestra confianza, nuestra amistad, hacia nosotros mismos y hacia nuestros momentos de debilidad. Imploremos el perdón de Dios para todos.

Y si, Durante estos días santos, fuésemos los unos por los otros "fuentes de misericordia"a la imagen de Jesús ?.

Queridos Georgians de la Class 70 PEDRO PABLO ALDUNATE././El funeral es el miercoles a las 10:00 en Jacques Cazotte y luego en el Parque del Recuerdo


Saint George’s College
Class 1970

Les pido una oración por Magdalena Covarrubias Morande , hermana menor  de Jorge que falleció ayer y fue una verdadera Santa y un ejemplo de mujer .
También y en forma especial por nuestro compañero Pedro Pablo Aldunate Arriola quien está desaparecido en Copiapó desde ayer a las 16,00 horas luego de que concurriera en su helicóptero a prestar  ayuda a los damnificados . Ojala lo encuentren con vida a él y a sus acompañantes .

Un abrazo


Arturo Costabal